Top

Atlético copero: la fórmula de Zielinski que nunca falla

ANÁLISIS

El Decano se siente cómodo jugando como visitante, logró su sexto triunfo en esa condición y hace ilusionar a su gente.

Foto: Mega Deportes.





Defenderse bien, reagruparse, darle la presión al local y aprovechar al máximo sus oportunidades; ese es el juego que viene desplegando Atlético Tucumán en lo que va de la presente Superliga y así, el Decano pelea en los puestos altos del campeonato. Hoy, a su juego lo llamaron y no decepcionó.


Un partido chivo, complicado, jugó el equipo de Ricardo Zielinski ante Banfield. El local presionó, desbordó, pateó desde afuera e intentó atosigar al Decano, pero el conjunto tucumano supo defenderse bien, sin colgarse del travesaño, salvo en los minutos de descuento, y con oficio y experiencia de sus pilares, se quedó con tres puntos vitales en la lucha por el ingreso a la Copa Libertadores 2020.


Cristian Lucchetti fue amo y señor de los tres palos. El Laucha, ovacionado por la gente local, le ahogó el grito de gol en varias oportunidades. Estuvo atento en cada avance del Taladro y, salvo en el gol de Agustín Urzi, siempre respondió bien, al igual que su pareja de centrales. Bruno Bianchi fue una de las figuras del equipo, despejando todo lo que se acercaba al área y marcando terreno siempre, al igual que su compañero de zaga, Yonathan Cabral. Los laterales, Mathías Abero y José San Román, tal vez, fueron de los más flojos del equipo, pero aun así respondieron cuando las papas quemaban.


El mediocampo, tal vez, jugó uno de sus partidos más discretos en ataque, pero con mucha garra a la hora de defender. Juan Mercier sigue siendo el gran organizador del equipo, acomodando a sus compañeros y tapando los espacios cuando algún jugador rival queda libre. Asimismo, Rodrigo Aliendro tuvo un primer tiempo discreto, condicionado por la rápida amarilla que recibió. Pero ATR levantó en el complemento y supo ser el compañero ideal del Pichi en esa pareja de volantes centrales que mostró solidez en casi toda la temporada.


Por su parte, Gervasio Núñez viene levantando lentamente su juego, sobre todo cuando tiene que contener los ataques de los laterales y darle una mano a Abero en el sector izquierdo. El Yacaré coronó la tarde con una pincelada al ángulo de Iván Arboleda que nada pudo hacer. David Barbona sigue siendo la manija, cuando él juega, Atlético genera, y cuando no lo hace, se siente mucho. La sociedad que logra armar con los delanteros es fundamental a la hora de crear peligro en el área rival, y así fue como llegó la apertura del marcador, tras una gran combinación con el Loco Leandro.


Los tanques de arriba siguen siendo pudo sacrificio. Tanto Leandro Díaz como Mauro Matos buscan los espacios, pelean arriba, abajo, ayudan en defensa e intentan aprovechar las chances que generan. El Loco tomó el mando y se convirtió en el baluarte que el equipo necesita para pelear por cosas importantes.


Este es Atlético, el que suma de local y de visitante; el que aprovecha las situaciones que tiene y se reagrupa bien; el que no depende de individualidades sino de lo que se genere en conjunto. Así, pelea en los puestos altos y está a tres puntos de asegurarse el ingreso a la Copa Sudamericana 2020, pero a cuatro fechas del final de la Superliga quiere más.