Cristina Kirchner no descartó un eventual retorno electoral en 2027 y apuntó contra el rumbo de Milei
En una extensa entrevista concedida a The Washington Post, la expresidenta rompió el silencio mediático desde su arresto domiciliario, supeditó una nueva postulación presidencial a la restitución de sus derechos políticos ante la ONU y lanzó duras críticas a la gestión económica del oficialismo.
Foto X.-
Desde su departamento de calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, Cristina Fernández de Kirchner recibió al The Washington Post para romper el silencio desde que comenzó a cumplir la prisión domiciliaria. Pese a la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que pesa en su contra por la causa Vialidad, la exmandataria dejó en claro que su carrera política no se encuentra terminada y planteó por primera vez de forma explícita la posibilidad de volver a competir por la Presidencia y disputar el poder frente a Javier Milei.
Al ser consultada sobre una eventual postulación en los comicios presidenciales de 2027, la exvicepresidenta no dudó en dejar la puerta abierta: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”. El trazado de ese escenario electoral depende de una compleja estrategia jurídica internacional coordinada por su abogado brasileño, Rafael Valim, quien presentó un reclamo formal ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para denunciar que durante el juzgamiento en el país se vulneraron garantías fundamentales como el derecho a la defensa. La meta central de dicha presentación ante la ONU consiste en lograr la anulación de la inhabilitación para ejercer funciones estatales y la plena restitución de sus derechos electorales. Al evaluar las posibles consecuencias de esta acción, la exvicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Flávia Piovesan, destacó que un dictamen internacional favorable generaría un fuerte impacto político: “Ante la comunidad internacional, habrá quedado reivindicada. Eso crea una narrativa poderosa que podría tener un impacto en el ámbito político interno”.
En los despachos de la defensa se observa de forma directa el precedente del actual mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien permaneció privado de su libertad durante 580 días antes de obtener la anulación de sus causas judiciales y retornar al gobierno en 2022. En ese sentido, la expresidenta reveló detalles de la visita que Lula le realizó en su residencia porteña durante la detención, destacando el consejo personal que le transmitió en esa oportunidad: “Haz ejercicio y no te deprimas”. Al respecto, la exmandataria sostuvo que no se permite deprimirse, atribuyó su situación procesal a las decisiones políticas de sus administraciones y a los sectores de poder que enfrentó, e insistió en rechazar los cargos por los que fue sentenciada en la justicia nacional.
Durante el diálogo, Cristina Kirchner dedicó un apartado central al análisis de la coyuntura socioeconómica del país y al malestar creciente registrado en sectores de la población que apoyaron al gobierno actual. Con duras definiciones sobre el rumbo de las medidas oficiales, expresó: “Muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no han mejorado, su dinero no les alcanza hasta fin de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente”.
A la par del cuestionamiento a la Casa Rosada, la presidenta del Partido Justicialista efectuó un ejercicio de autocrítica respecto a la gestión de Alberto Fernández, de la cual formó parte como vicepresidenta. Admitió que durante ese mandato se produjo un deterioro significativo en la cultura laboral y en la consideración social del trabajo, originado en la asimetría observada por los asalariados entre sus propios ingresos y las prestaciones de asistencia estatal. Frente a ese cuadro, sostuvo que las fuerzas progresistas tienen el deber de estructurar una propuesta económica concreta para reconstruir los ingresos populares y superar los bloqueos impuestos por la polarización política.
La lectura geopolítica de la exjefa de Estado abarcó también el escenario internacional, en vísperas de las elecciones legislativas de mitad de término en los Estados Unidos. Al pronosticar un resultado adverso para el Partido Republicano y el expresidente Donald Trump, remarcó: “Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”. Acto seguido, reflexionó sobre los movimientos y giros históricos de la región señalando que “La historia no se escribe en línea recta”, e insistió: “Hay avances y retrocesos. Pero la gente siempre regresa”.
El artículo brindó asimismo detalles sobre la cotidianeidad del arresto domiciliario en Constitución, donde la expresidenta realiza actividad física entre cuatro y cinco veces por semana, mantiene una dieta saludable, se dedica al aprendizaje de inglés y chino, y consume lecturas y noticieros internacionales por televisión. Su régimen de detención le autoriza un cupo de cuatro horas semanales para recibir visitas, distribuidas en dos jornadas con un límite máximo de tres personas por encuentro. Hacia el cierre de la entrevista, el paso de una marcha estudiantil que protestaba contra los recortes presupuestarios educativos interrumpió momentáneamente la jornada; ante el reclamo de los militantes agrupados en la calle, la exmandataria salió durante unos instantes al balcón a saludar antes de retomar la conversación.







