El fármaco para bajar de peso es furor en Tucumán: ¿Cómo se accede y para quién está recomendado?
"La obesidad es una enfermedad de altísima predisposición genética, y estos fármacos novedosos ayudan a controlarla": la Dra. Sandra Jaimovich, endocrinóloga, despeja dudas y aclara el panorama sobre la Semaglutida, el receptor de GLP-1, también conocida como la hormona de la saciedad. Más allá de los kilos: semaglutida, obesidad y los límites del descenso de peso exprés.
Bajar de peso: la acción que pareciera marcar el norte de muchas personas en algún momento de sus vidas. Que si es estética, que si es salud, que si es por moda… lo cierto es que se estima que a nivel mundial se viven porcentajes de obesidad que nunca antes se habían medido. Segun el Hospital de Clínicas de la UBA y estudios recientes, en Argentina el problema creció a tal nivel que entre el 60 y 70% de la población adulta presenta exceso de peso, de los cuales un 25% alcanzó el grado médico de obesidad.
En medio de toda esta marea informativa, aparece un fármaco que lentamente se volvió un furor en el mundo del descenso de peso: la semaglutida. Si bien la marca más conocida es el Ozempic, ya son muchos los laboratorios que lo producen, inclusive en Argentina, volviendo su precio mucho más accesible. Esto es lo que está despertando una ola de consultas en médicos endocrinólogos, como así también una oleada de polémicas por quienes comercializan el fármaco de manera libre y llegan a usuarios incorrectos. Sobre esto conversamos con la Dra. Sandra Jaimovich (MP 9198) esta semana para eltucumano.com
Jaimovich es médica endocrinóloga, especialista en clínica medica y endocrinología, ademas de ser diplomada en obesidad. Por ello, en su consultorio atiende hace varios años fundamentalmente a pacientes diabéticos o prediabéticos. La endocrinología es una rama de la medicina que abarca todo lo relacionado las sistema hormonal: “Las hormonas están desde la cabeza hasta los pies, tienen que ver con el sistema nervioso, con las emociones, recorren todo el cuerpo”.
Desde mediados del siglo pasado, la obesidad ha sido colocada en el listado de enfermedades, y a pesar de que su abordaje, conceptualización y tratamiento ha pasado por varios estadíos, actualmente la definición es clara: “La obesidad no es algo que haya que abordar desde la estética o la autoestima. La obesidad es una enfermedad que se tiene de por vida, se lucha toda la vida con la tendencia a subir de peso. Por más que bajen de peso con el método que sea, se vive con la tendencia a recuperar los kilos, y tiene que ver con un factor genético en donde heredamos cierta predisposición que se ve reforzada cuando estamos en un ambiente que propicie el sedentarismo, mala alimentación, falta de actividad física. El principal órgano afectado es el corazón, aumenta el riesgo cardiovascular por infarto, por insuficiencia cardiaca, el hígado también porque se produce una inflamación crónica y lleva a una fibrosis, se puede dar hígado graso, nefropatías, diabetes, hipertensión, las disglipemias (problemas de colesterol), en síntesis, la obesidad afecta a todos los órganos” aclaró la médica tucumana.
Para dar mas luz sobre el concepto, también detalló cual es el modo en el que actúa el organismo de una persona que vive con obesidad o con predisposición genética a sufrirla: “La célula del tejido graso se llama adipocito, el cual genéticamente está enfermo en las personas con obesidad, porque tiene un metabolismo distinto al del paciente que no tiene obesidad, es como una memoria que cada vez que el paciente se sale del hábito, vuelve a engordar y muy fácilmente” dijo. Sin embargo, nacer con esta genética no es una sentencia de por vida, ya que es posible luchar contra la herencia sanguínea: “Se ha visto que los hábitos pueden en algunos casos ser más fuertes que la genética, hay personas que están predispuestas genéticamente a desarrollar obesidad o diabetes, pero si mantienen un estilo de vida saludable nunca se desencadena la enfermedad. Es decir, un bebe que nace en una familia donde papá y mamá hacen actividad física, practican un deporte, hacen alimentación de manera correcta, deriva en niños que pueden transitar su vida con un normopeso, sin desarrollar esa obesidad a la que estaban predispuestos”
Después de aclarar estos conceptos de obesidad, hábitos y genética, la medica explicó en detalle sobre el medicamento que es furor y que inclusive le ha llevado a ganar cierta viralizacion en redes sociales, espacio en donde realiza videos explicando sobre la manera en la que trabaja la Semaglutida sobre el sistema de las personas: “En los años que llevo haciendo endocrinología en Tucumán, primeramente recibía muchas consultas por patologías tiroideas, pero hace ya bastante tiempo que 8 de cada 10 pacientes llegan al consultorio pidiendo iniciar un tratamiento con fármacos para bajar de peso. Antes, era un medicamento exclusivo para diabeticos. Luego empezaron a cambiar las dosis y se convirtió en una muy buena opción para tratar la obesidad. Sin embargo, no puedo recetarlo a todos, la condición es la siguiente: tener un IMC mayor de 30, o mayor de 27 pero con alteraciones metabólicas como hígado graso, apnea del sueño, disglipemias, prediabetes. Si el paciente no tiene estas características, no debo recetarlo. De hecho, muchos de los videos virales con los terribles efectos secundarios que experimentan muchas personas, es porque accedieron al tratamiento sin necesitarlo. Quiero aclarar que esto no es algo para un sobrepeso leve, no es para bajar esa pancita, esos kilitos de más” dejó en claro la profesional de la salud.
La semaglutida pertenece a una familia de medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1, una hormona intestinal que participa en la regulación del apetito y la glucosa en sangre. Su acción imita la de esta hormona: aumenta la sensación de saciedad, disminuye el apetito y retrasa el vaciamiento gástrico. De esta manera, facilita la reducción de la ingesta calórica y contribuye al descenso de peso.
En los últimos meses, distintos influencers o simples usuarios de las redes sociales han mostrado la parte B de utilizar Semaglutida, por lo cual la endocrinóloga explicó que no debería poder accederse al fármaco tan sencillamente, puesto que el tratamiento costa de 3 pilares que se deben controlar: fármaco, alimentación rica en proteínas, y ejercicios de fuerza: “Yo aclaro que si una persona esta cursando una depresión o un episodio de ansiedad muy severo, es mejor que primero se estabilice con su psicólogo, y después de eso acuda al tratamiento. Y esto lo digo porque necesito que el paciente pueda sostener el hábito de ejercitar y alimentarse, algo que se hace cuesta arriba cuando hay cuestiones psiquiátricas para tratar. Si no hace las cosas bien, va a bajar de peso de la manera incorrecta y le hará mal a su salud, porque perderá mucho músculo y no será un descenso saludable. No es el efecto , la masa muscular interviene directamente en el metabolismo y en el sistema óseo”.
Con respecto al resto del trabajo que debe aportar el paciente, detalló el motivo: “Sí o sí hay que hacer fuerza (musculación) y comer muchas proteínas, porque al usar el fármaco vas a empezar a comer menos de lo que tu cuerpo necesita, entrás en déficit calórico y tu cuerpo puede sacar energía del tejido graso, pero también del tejido muscular. Es importantísimo tener masa muscular, por ejemplo, para disminuir la resistencia a la insulina o ya en la edad adulta cuando tenemos más de 65, la masa muscular protege el hueso y se disminuyen mucho las fracturas por osteoporosis. En cada edad tiene una importancia distinta. Si el paciente es sedentario arrancará solo con caminatas y después aumentará la intensidad de su ejercicio”.
En cuanto a los pacientes tucumanos, la profesional indicó que en esta región se vive con una alimentación muy rica en hidratos de carbono, lo cual conlleva en muchos casos al desarrollo de enfermedades metabólicas o aumentos de peso que se transforman en obesidad. Por ello, aclara que el clic del paciente es fundamental en los tratamientos endocrinológicos: “Es fundamental ue el paciente quiera venir por su cuenta y que haya tomado la decisión de cambiar sus hábitos de vida. Si viene obligado por la familia, será difícil”.
Con respecto a la cirugía bariátrica, uno de los avances más exitosos en los tratamientos para la obesidad, explicó que, si bien estos fármacos ayudan a descender de peso porque actúan sobre mecanismos de saciedad, no reemplazan la cirugía: “Ya están largándose medicamentos específicos que van a igualar a la cirugía bariátrica, este no es el caso, aunque a la larga descender de esta manera puede tener menos efectos adversos que la cirugía, hay casos en donde se la necesita específicamente, es una herramienta más”
La Dra. Sandra Jaimovich atiende en su consultorio en Monteagudo 440 en barrio Norte de San Miguel de Tucumán, pero también de manera online.






