Juicio por el crimen de Érika Álvarez: las hermanas revelaron detalles inéditos sobre su entorno y vínculos antes de su asesinato
En la cuarta jornada del debate oral, las testigos expusieron cómo eran los encuentros de la joven en Yerba Buena, las adicciones y el sufrimiento familiar tras su asesinato. Durante la misma audiencia, el imputado Felipe Sosa volvió a declarar para dar su versión sobre un video íntimo y lesiones previas que presentaba la víctima.
Foto Ministerio Público Fiscal.-
El juicio oral y público por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años asesinada en enero de este año, atravesó este jueves 29 de octubre su cuarta jornada de debate. La causa, impulsada por la Unidad Fiscal de Homicidios I a cargo de Pedro Gallo, sostiene la hipótesis de que el principal imputado, Felipe Sosa, alias "El Militar", mató a golpes a la víctima entre las 3:50 y las 7:00 de la mañana del 7 de enero en su vivienda ubicada en la calle Santo Domingo al 1100, en la localidad de Yerba Buena. Tras el ataque que le provocó la muerte, el cuerpo de la joven fue hallado al día siguiente, el 8 de enero, en un basural de Manantial Sur.
Durante la audiencia de este jueves, dos de las hermanas de la víctima brindaron testimonios clave ante el tribunal para reconstruir la vida, las relaciones y el ambiente en el que se desenvolvía Érika antes del hecho. Una de ellas, estudiante de enfermería, recordó con conmoción la última vez que compartió un momento con su hermana. Relató que la joven había ido a su casa, donde comieron un asado, tomaron mate y escucharon música en la vereda, describiéndola como una persona alegre que estaba contenta y bailaba. Sin embargo, rememoró el dramático instante en que debió acudir a la morgue a reconocer el cuerpo, el cual se encontraba irreconocible, motivo por el cual el funeral debió realizarse a cajón cerrado.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, en su declaración, esta misma testigo mencionó la presencia de un hombre al que Érika identificaba como un exmilitar con residencia en Yerba Buena, dedicado a la organización de fiestas electrónicas. Según contó ante los jueces, su hermana se reunía con Sosa para mantener encuentros sexuales a cambio de droga. Asimismo, expresó el profundo e irreversible impacto que el crimen provocó en toda la estructura familiar, detallando el dolor cotidiano que atraviesan sus padres tras la muerte de "Anto", la forma afectuosa con la que sus seres queridos llamaban a la víctima.
A su turno, la otra hermana aportó referencias complementarias sobre las dinámicas del entorno que frecuentaba la joven. Declaró que Érika le había hablado sobre un hombre radicado en Yerba Buena que disponía de un alto poder adquisitivo, varias camionetas y supuestos vínculos con el narcotráfico. De acuerdo con su testimonio, la víctima asistía a la vivienda de este individuo cada vez que él la contactaba por mensajes, generalmente durante la madrugada. Agregó que su hermana se arreglaba especialmente para asistir a esas citas y que le había contado que en ese ambiente se organizaban fiestas electrónicas y se comercializaban pastillas.
La jornada judicial contó además con una nueva intervención de Felipe Sosa, quien ya había prestado declaración el martes anterior y solicitó hablar nuevamente para realizar una aclaración sobre un video íntimo mencionado durante las declaraciones de las hermanas. En dicha grabación, según se indicó en la sala, aparecerían Érika, el acusado y una tercera mujer que sería Justina Gordillo, imputada en la causa por el delito de encubrimiento.
Ante el tribunal, Sosa afirmó que la grabación correspondía al año 2023 y aseveró que la mujer del video no era Gordillo, sino una expareja suya, ofreciendo incluso que sea citada a declarar si fuera necesario. A su vez, el acusado agregó que, en una oportunidad en que Érika acudió a su domicilio, la joven llegó con los ojos hinchados, en referencia a que había recibido una presunta golpiza previa.
El debate continuará en las próximas jornadas con la recepción de nuevos testimonios y la producción de las pruebas previstas para el proceso, en el que la fiscalía busca establecer y precisar las responsabilidades penales de los acusados por el femicidio de la joven.








