Hugo Asch: "La visita del Papa es una mala noticia para el Gobierno de Milei"
En su columna política, el analista Hugo Asch desglosó el impacto de la confirmación de la visita de León XIV a la Argentina, calificó el viaje presidencial a España como uno de los papelones diplomáticos más grandes de la historia y advirtió sobre la ficción de los datos oficiales sobre la inflación y el "equilibrio fiscal".
Hugo Asch habló con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, el programa de FM latucumana 95.9, y comenzó analizando la confirmación del viaje del Papa León XIV al país. Para el analista, la llegada del Sumo Pontífice representa un inconveniente político para la Casa Rosada: "No creo que le favorezca en absoluto. La gente en la calle y un Papa que va a hablar de los pobres van a desarmar el relato, y Milei no va a poder hacer esa literatura fantástica con los números porque es el Papa; la verdad, creo que es una mala noticia para el Gobierno". En esa línea, remarcó la respuesta de la Iglesia en Córdoba frente a las declaraciones oficiales sobre la pobreza: "Le dijeron 'nosotros le creemos a la gente'. El problema es que Javier Milei, el panelista, el licenciado Milei, no tiene contacto, no ha tenido en su vida contacto con muchos seres humanos; no sabe cómo hablan, no sabe cómo viven, no sabe qué hacen ni cómo hacen para sobrevivir, para manguearle al vecino, para comer mate cocido y pan duro".
Al referirse a la gira presidencial por España, Asch fue contundente y catalogó la visita como "uno de los más grandes papelones que yo he visto", criticando los insultos del mandatario hacia el presidente Pedro Sánchez. "Es raro imaginar a un presidente de un país que vaya a otro e insulte permanentemente al primer mandatario y después tenga gente en cancillería que pretenda ver al Rey", reflexionó. Asimismo, cuestionó el rol de la conducción política oficialista encabezada por la secretaria general de la Presidencia: "¿Quién ejerce? La hermana Karina, y vaya a saber quién ayuda a la hermana a entender. Hizo un discurso por el tema de la cárcel de Devoto que fueron 68 segundos muy trabajados; creo que puede llegar a ser una oradora en 20 o 35 años, que son los plazos que se da Milei para el crecimiento, pero no creo que alcance para el año que viene cuando seamos Irlanda".
El periodista criticó además el ahogo financiero impuesto a las provincias bajo el pretexto del superávit: "Este tipo se sentó arriba de la caja y así le puede decir a la gente 'tenemos equilibrio fiscal'. Claro, yo mañana dejo de pagar el alquiler, le dejo de pagar a Carrefour y me sobra guita y me compro un coche... hasta que caiga en cana". En el plano económico, desestimó la veracidad de los índices del INDEC al señalar que "los números son ridículos porque no toman en cuenta el precio de los servicios que son descomunales en la Argentina, ni alquileres ni internet", advirtiendo la coexistencia de dos realidades opuestas: "Hay dos países: uno para muy pocos y otro para el resto de la gente. Hay una catarata de dólares por Vaca Muerta y el litio que no va a derramar y que le da trabajo a medio millón de personas, contra ocho millones de personas que están con trabajos precarios o sin trabajo".
Finalmente, Asch denunció la rotura de la matriz social argentina: "Se rompió con una cultura de clase media que existió en toda la Argentina; si yo tengo que decir acá que Bussi era muy respetuoso en comparación con Milei me siento medio raro, pero era así, porque Milei es una anomalía". Con respecto al vínculo del Ejecutivo con el poder económico, concluyó que "el establishment le pide a Milei aflojar, poner guita en la calle para ganar la elección y dejar flotar un poco el precio del dólar, pero Milei no les da bola porque tiene un solo camino: mantener este dólar de 1500 dentro de un año todavía y mantener una inflación del 2%".







