"Me quedo en la calle sin un peso": el dramático testimonio de una empleada desvinculada tras 36 años en CCC
A sus 57 años, Gabriela Sitzke denuncia que la empresa la echó con causas falsas para no pagarle la indemnización ni mantenerle la obra social.
La empresa CCC, una de las firmas de mayor trayectoria en la provincia de Tucumán, atraviesa un severo conflicto laboral tras las denuncias de sus trabajadores por una ola de despidos arbitrarios y un presunto plan de vaciamiento. Las cesantías se producen bajo la conducción del actual propietario, Gustavo Olarte, quien adquirió la compañía hace dos años. Según las denuncias de los propios empleados, la patronal aplica acusaciones falsas para desvincular personal sin abonar indemnizaciones ni mantener la cobertura médica.
El testimonio de Gabriela Sitzke, trabajadora con 36 años de antigüedad en el área de ventas y atención al público, expone la gravedad de la situación. Sitzke relató cómo fue notificada en su puesto laboral: “El lunes me presenté a trabajar como todos los días y aproximadamente a las 10 de la mañana me dijeron que me tenía que retirar porque ya estaba despedida. Mi mamá me informa que me había llegado una carta documento al domicilio desvinculándome de la empresa con causa”.
Respecto a los motivos esgrimidos por la compañía —entre los que figuran supuestas faltas como robo, mala atención o llegadas tarde—, la empleada fue contundente: “A mis compañeros que también decidieron que este mes somos cinco, todos fueron con causas inventadas que son causas imposibles de comprobar. Nos mandan a la calle sin un peso con causas que son incomprobables, infundadas, que son mentiras”. Asimismo, remarcó la conducta intachable del personal desvinculado: “Nunca tuvimos un apercibimiento ni una suspensión. Hemos estado apoyando al 100% esta nueva gestión y la verdad que es un balde de agua helada”.
El impacto de las cesantías resulta crítico para los trabajadores de mayor edad. Con 57 años de edad, Sitzke graficó el estado de desamparo en el que quedó tras ser despedida de la empresa a la que consideraba su "otra familia": “Quedo en la calle después de haber trabajado toda la vida sin un peso, con una mano adelante y otra atrás, sin obra social. En mi caso tengo a mis padres ancianos con discapacidad a mi cargo”.
En la Secretaría de Trabajo, según explicaron a los afectados, estas maniobras son utilizadas habitualmente por las empresas para dilatar plazos y complicar el cobro de indemnizaciones. A esto se suma la seria preocupación de los operarios ante una eventual quiebra o reestructuración judicial: “Tenemos mucho miedo de que se declare en convocatoria y que eso haga difícil que podamos cobrar algo”. En ese sentido, la trabajadora responsabilizó a la administración actual: “Desde que el señor Olarte compró la empresa comenzaron los despidos. Yo creo que es un vaciamiento de la empresa”.
Hasta la fecha, los empleados contabilizan un poco más de 20 despidos acumulados. La reducción afecta a una plantilla que originalmente contaba con aproximadamente 90 trabajadores, abarcando sectores clave como atención al público, área técnica, cabecera y contaduría.
Frente a esta coyuntura, el Sindicato Argentino de Televisión (SAT) convocó a una jornada de protesta con marcha a las puertas de la sede en General Paz 39, tras concentrar en la Secretaría de Trabajo. La acción busca visibilizar las cesantías mientras se aguardan definiciones del secretario general del gremio, Roberto González, sobre las siguientes medidas de fuerza.







