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"Motorola" robó una cámara de seguridad, pero se la olvidó en el lugar donde cometía otro asalto

judiciales

Un sospechoso fue imputado con prisión preventiva en Lules tras cometer dos robos en una misma mañana y olvidar, dentro del automóvil de su segunda víctima, la cámara de seguridad que había arrancado en el primer asalto.





La Justicia resolvió dictar la prisión preventiva para un hombre apodado “Motorola”, acusado de cometer dos hechos delictivos en perjuicio de dos mujeres el pasado martes 15 de septiembre en la localidad de Lules. Durante la audiencia celebrada el lunes 28 de septiembre, la Unidad Especializada de Robos y Hurtos I del Ministerio Fiscal —a través del auxiliar de fiscal Nahuel Lencina, en representación de la fiscal María del Carmen Reuter— solicitó la medida cautelar. La jueza de la causa fijó la prisión preventiva hasta el próximo lunes 5 de octubre a fin de avanzar con medidas pendientes, entre las que destacan la extracción forense de registros fílmicos, ruedas de reconocimiento de persona y la identificación de elementos secuestrados.

Dos ataques en menos de dos horas

El primer ilícito se registró cerca de las 05:37 de la mañana en la intersección de las calles Italia y Jujuy. En ese lugar, el imputado arrancó de la pared exterior de una propiedad una cámara de seguridad orientada hacia la vía pública y se dio a la fuga.

Poco tiempo después, alrededor de las 07:30, el acusado volvió a actuar en la calle Belgrano. Aprovechando que la puerta de un vehículo estacionado no tenía la traba correctamente colocada, ingresó al habitáculo para sustraer una campera deportiva y artículos de cosmética. Si bien intentó también apoderarse del estéreo del automóvil, no logró extraerlo debido a que se encontraba atornillado.

La prueba clave dentro del vehículo

Al huir de la escena del segundo robo, “Motorola” cometió la torpeza de dejar abandonada en el interior del auto la cámara de videovigilancia que había sustraído un par de horas antes. El dispositivo fue secuestrado por los investigadores para que la víctima del primer asalto pueda realizar el correspondiente reconocimiento del objeto.