En la gran fiesta de la Virgen de la Merced, Jaldo pidió trabajo, unión y dejar los egoísmos de lado
El gobernador encabezó el desfile cívico militar y la procesión en honor a nuestra Virgen Generala, y estuvo presente en la misa que ofrendó el arzobispo Carlos Sánchez.
(Foto: Facebook Osvaldo Jaldo)
Este jueves 24 de Septiembre, en el 214° aniversario de la Batalla de Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo presidió el acto de homenaje cívico-militar realizado en la Plaza Belgrano en honor a la Virgen de la Merced, participó de la procesión y acompañó la misa que ofrendó el arzobispo monseñor Carlos Sánchez. En ese marco, el mandatario pidió trabajo, unión y dejar los egoísmos de lado.
Tras las ceremonias protocolares en Plaza Belgrano, donde se libró la Batalla de Tucumán, Jaldo encabezó la procesión con la imagen de la Virgen Generala hacia la Catedral. Allí participó de la celebración de la misa central, junto a autoridades provinciales, municipales, judiciales, religiosas y representantes de las fuerzas de seguridad, que se desarrolló en Plaza Independencia, frente a la iglesia.
Jaldo estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; el vicegobernador Miguel Acevedo, junto a su esposa, Miryan Segura; y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Daniel Leiva. También participaron la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez; y el obispo auxiliar de Tucumán, Roberto Ferrari.
Entre las autoridades del Poder Ejecutivo estuvieron los ministros Marcelo Nazur, de Obras Públicas; Susana Montaldo, de Educación; Luis Medina Ruiz, de Salud; y Eugenio Agüero Gamboa, de Seguridad.
También participaron el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya; la secretaria de Culto, Analía Roxana Díaz; y el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Fernando Juri; legisladores, concejales y otras autoridades.
Por parte de las fuerzas de seguridad estuvieron presentes el director del Liceo Militar General Aráoz de Lamadrid, José María Santillán; el jefe de la Región IV de Gendarmería Nacional, César Fucristaler; el representante de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Ariel Contreras; y el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girbau, acompañado por el subjefe Roque Iñygo.
Al término de la misa, Jaldo destacó la participación de la comunidad y el carácter de la celebración. “Hoy ha sido un día y una tarde de mucha alegría para el pueblo tucumano en esta hermosa fiesta que le hemos llevado, todos juntos, a nuestra patrona, nuestra querida Virgen de la Merced”, afirmó.
El gobernador sostuvo que este 24 de Septiembre “va a ser inolvidable” y que quedará “grabado en la mente, en la retina y en el corazón de todos los tucumanos”. También recordó el recorrido de la procesión desde la Plaza Belgrano hasta la Plaza Independencia, frente a la Catedral.
“Le pedimos a nuestra patrona que llene de bendiciones al pueblo tucumano y a la Argentina. No hay duda de que en estos momentos difíciles necesitamos que la Virgen nos acompañe y nos bendiga”, expresó.
Jaldo vinculó además la celebración religiosa con las necesidades sociales de la población. “Pidámosle a la Virgen trabajo, unión y que dejemos los egoísmos de lado para que, junto a ella y entre todos los tucumanos, podamos tener una mejor calidad de vida”, señaló.
En ese marco, planteó como prioridades la reducción de la pobreza y la generación de empleo. “La primera batalla es contra la pobreza”, afirmó, al referirse al dato de pobreza difundido durante la jornada. Luego señaló que “la segunda batalla es conseguir más empleo genuino para nuestra gente y lograr que los ingresos permitan vivir dignamente”.
El mandatario sostuvo que estos objetivos requieren un trabajo conjunto. “Es una lucha grande que debemos dar entre todos, sin diferencias políticas ni personales: Gobierno nacional y gobiernos provinciales trabajando juntos”, afirmó.
Jaldo relacionó ese planteo con la historia tucumana y recordó el papel de Manuel Belgrano y Bernabé Aráoz durante la Batalla de Tucumán. “No debemos olvidar que lo acompañó un gobernador criollo y valiente: Bernabé Aráoz, un gran tucumano a quien la patria le debe mucho”, sostuvo.
Finalmente, destacó el papel histórico de Tucumán y de la Virgen de la Merced. “Debemos imitar a nuestros próceres y valorar el rol fundamental que tuvimos los tucumanos en la historia argentina para que hoy tengamos patria, democracia y podamos vivir en paz”, expresó.







