Biocombustibles: qué cambios introduce la nueva legislación aprobada en el Senado
La aprobación con media sanción del régimen de biocombustibles fija un horizonte de inversión superior a 15 años y promueve un esquema de libre competencia de precios. La medida coincide con un desempeño en la producción nacional de alcohol sostenido por la actividad agroindustrial del Norte argentino.
La reciente aprobación en el Congreso de la Nación de la media sanción para un nuevo marco regulatorio de biocombustibles generó un amplio respaldo en el sector productivo. El proyecto deroga la Ley 27.640 y su normativa complementaria, e incorpora un sistema de subastas en un mercado electrónico único junto con la publicación periódica de precios de referencia para el biodiesel y el bioetanol. Además, la legislación regula la producción y comercialización de biometano y del combustible sostenible de aviación, al tiempo que contempla un mecanismo de importación en situaciones de escasez y fija un período de transición para el biodiesel hasta el 1 de enero de 2036.
El ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, vinculó este nuevo régimen con las medidas de la gestión provincial orientadas a ampliar la matriz productiva. El funcionario señaló que, al no contar la provincia con recursos extractivos, el crecimiento económico requiere otorgar certeza jurídica al complejo sucroalcoholero a través de las energías renovables, en consonancia con la promoción de parques industriales, líneas de financiamiento para pymes, desarrollo turístico y economía del conocimiento.
En ese sentido, Abad remarcó: "El gobernador nos pide buscar formas de ampliar la matriz productiva". Asimismo, el ministro enfatizó: "Tucumán necesita ampliar la matriz productiva porque no tenemos recursos extraíbles. Esta es una forma de ampliar esa matriz productiva, porque le da un horizonte al complejo azucarero para seguir creciendo con las energías renovables"
Desde el sector privado se resaltó que la iniciativa contemple una vigencia superior a los 15 años, lo cual consolida una política de Estado de largo plazo que aporta previsibilidad para el flujo de inversiones en Tucumán, Salta y Jujuy. Un aspecto central resaltado por los actores de la industria es el cambio en la determinación de precios: se abandona el esquema de fijación unilateral por parte de la Secretaría de Energía de la Nación para dar paso a un mercado de libre competencia donde los productores puedan acordar valores rentables. Asimismo, la normativa establece un 3% adicional de libre disputa entre la caña de azúcar y el maíz para alcanzar el 15% del corte obligatorio de bioetanol en las naftas.
La producción argentina de alcohol producido
El avance legislativo del nuevo marco regulatorio se produce en paralelo con el balance productivo de la zafra en las provincias del norte argentino. A nivel nacional, la actividad sucroalcoholera registra un volumen acumulado de 17.055.349 toneladas de caña de azúcar molida bruta y una producción total de 1.192.677 toneladas de azúcar físico. En el rubro destilería, la elaboración acumulada en el país alcanza los 314.489.222 litros de alcohol hidratado y 213.236.489 litros de alcohol anhidro o bioetanol destinado a la mezcla con combustibles.
En este contexto nacional, la provincia de Tucumán aporta una participación central al total procesado. Con 14 ingenios y 9 destilerías activas, la zafra tucumana acumula 11.965.890 toneladas de caña bruta molida, alcanzando un avance del 61% respecto de las estimaciones oficiales. Hasta la fecha, las destilerías provinciales han elaborado 189.914.537 litros de alcohol hidratado y 121.719.881 litros de bioetanol anhidro.







