Cinco horas a caballo para dar clases: la historia de Roxana Fernández en la escuela de Mala Mala
En el Día del Maestro, la docente relató la rutina laboral de dos semanas de convivencia continua con sus alumnos, el impacto de la conectividad satelital y el esfuerzo diario de la comunidad educativa.
La maestra de alta montaña Roxana del Valle Fernández conversó con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en el programa La Tucumana de Mañana por FM La Tucumana 95.9. La docente presta servicios en la Escuela Multinivel de Mala Mala, ubicada en la jurisdicción del municipio de Lules. Con motivo del Día del Maestro, Fernández compartió los detalles de la logística que realiza el equipo pedagógico para brindar educación a diez niños y adolescentes de la zona que cursan los niveles inicial, primario y secundario. Cada itinerario se inicia los días domingos desde la ciudad de Tafí Viejo, donde reside la docente, desplazándose en vehículo hasta la localidad de Nogalito. Desde ese punto, el trayecto exige un ascenso de 12 kilómetros con 1.000 metros de desnivel. Mientras que las docentes alquilan caballos a los padres de los alumnos para realizar la travesía de cinco horas, el director del establecimiento realiza todo el recorrido a pie. Respecto a esta rutina, la maestra explicó: "Ascendemos por Nogalito cinco horas a caballo y nos quedamos albergados docentes y algunos alumnos que viven lejos durante 15 días en la institución". Asimismo, detalló que el descenso suele realizarse caminando por resultar una opción más sencilla y menos pesada para el cuerpo.
El esquema de trabajo en la alta montaña contempla dos semanas de clases presenciales continuas con régimen de albergue, seguidas por una semana de trabajo en el llano. Durante las dos semanas en la cumbre, la jornada escolar se extiende de 8:30 a 16:50 horas para los alumnos que residen en las cercanías, mientras que los estudiantes de parajes alejados permanecen hospedados en la escuela junto al cuerpo docente. Sobre la dinámica diaria, Fernández destacó: "Nos levantamos y nos acostamos todos juntos con los pequeños. Preparamos la cena y la merienda; la verdad es que somos una familia". Durante la semana que permanecen en sus hogares, los alumnos continúan sus actividades de aprendizaje de forma virtual, al tiempo que los maestros participan en instancias de capacitación profesional. El edificio escolar está dividido en dos alas: una destinada a las aulas y la cocina, y otra reservada para los dormitorios de varones y mujeres con sus respectivos sanitarios.
En cuanto a los servicios del establecimiento, el suministro eléctrico depende exclusivamente de paneles que recargan baterías con energía solar. La docente señaló que el sol es su principal aliado para recargar los equipos y sostener la comunicación con sus familias. Además, desde fines de 2024 la escuela cuenta con una antena de internet satelital Starlink, lo que facilita el contacto con las autoridades y el desarrollo de las clases. La maestra, que recibirá una distinción oficial por su labor en la montaña, resaltó el trabajo de sus compañeros de equipo (el director Mario Acevedo, la preceptora Sarita Serrano y la profesora Mayra Gómez) en el acompañamiento diario a la comunidad educativa.







