Avance en el Senado: el nuevo dictamen de Biocombustibles impulsa la producción de bioetanol y genera fuerte respaldo en Tucumán
Tras un plenario de comisiones, el proyecto para reformar la Ley N° 27.640 avanza hacia el recinto con un amplio consenso de las provincias norteñas. El gobernador Osvaldo Jaldo destacó el impacto estratégico de la medida, reclamó un desarrollo federal equitativo y valoró el trabajo conjunto con el sector privado de la provincia.
Foto Senado.-
En una jornada decisiva para el desarrollo productivo del interior del país, el Senado de la Nación dio un paso fundamental para reformar la Ley N° 27.640 de Biocombustibles. Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda se reunieron en el Salón Illia, donde, tras un intenso análisis de diversas iniciativas presentadas por legisladores de distintos bloques políticos, pasó a la firma un dictamen unificado sobre el nuevo marco regulatorio.
El texto de consenso incorpora modificaciones clave respecto a la normativa vigente. Entre los puntos más destacados, la propuesta establece que para el bioetanol se aplicará un porcentaje de corte total del 15%. Este cupo se distribuirá de forma equitativa: un 6% de bioetanol derivado de la caña de azúcar, un 6% de bioetanol de maíz y un 3% restante destinado de forma exclusiva a promover la competencia en el sector. Con el fin de asegurar la pluralidad y evitar distorsiones en el mercado, se fijó un límite estricto de concentración: ninguna compañía podrá concentrar más del 20% del volumen asignado.
En lo que respecta al biodiésel, el nuevo esquema contempla dos segmentos de producción —empresas integradas y no integradas— vigentes hasta el año 2030. Para proteger a las pequeñas y medianas refinerías no integradas, se determinó que ninguna firma del sector podrá absorber más del 10% del cupo asignado, una garantía de mercado que se extenderá hasta 2036. Según expusieron los legisladores durante el debate, este diseño busca preservar la participación de los actuales oferentes regionales, en especial de aquellos que operan con desventajas competitivas debido a factores geográficos y su lejanía respecto de las terminales portuarias.
La reforma también promueve una transición progresiva hacia mecanismos de libre mercado mediante la creación de un sistema de contratos y un mercado electrónico, dejando atrás el esquema tradicional de determinación directa de cupos y precios por parte de la autoridad nacional de aplicación. Al mismo tiempo, se habilitará a las administraciones provinciales a ampliar los porcentajes mínimos de corte en sus jurisdicciones.
La visión estratégica de Tucumán y el reclamo federal
El dictamen cosechó una fuerte valoración positiva por parte del gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien subrayó que la iniciativa —surgida a partir del reclamo histórico de las cámaras azucareras y aceiteras— representa una oportunidad excepcional para fortalecer la producción de bioetanol a base de caña de azúcar en la provincia.
El mandatario tucumano puso de relieve el valor del diálogo y los acuerdos logrados a nivel interprovincial: “Es muy importante lo que realizó el Senado, que es darle dictamen a ese nuevo proyecto de la ley de biocombustibles, que hemos consensuado las provincias del norte con el bioetanol, que producimos a través de la caña de azúcar, con las provincias del centro del país que producen el biodiésel”.
Sin embargo, Jaldo aprovechó la oportunidad para sentar una firme postura política respecto a la distribución de los incentivos económicos de la Nación. Al comparar el apoyo estatal que reciben ciertos sectores concentrados frente a la realidad de las provincias del norte, el gobernador sentenció: “No hay duda de que Vaca Muerta es importante para la Argentina, al igual que la minería, pero no todas las provincias tenemos Vaca Muerta ni minería”. En ese sentido, recordó que el sostén de la actividad económica regional es fundamental para evitar asimetrías geográficas: “En Tucumán, Jujuy y Salta el bioetanol es clave; también lo es el biodiésel para algunas provincias del centro del país”.
El mandatario provincial instó formalmente a las autoridades nacionales a implementar políticas públicas equilibradas y de carácter federal: “El Gobierno nacional tiene que tratar de que las actividades puedan crecer de manera equitativa y no simplemente fortalecer aquellas que ya tienen vuelo propio, aquellas que, por las inversiones, por los beneficios de los famosos RIGI, y también porque el mercado internacional lo favorece, puedan crecer y abandonar al resto”.
Finalmente, Jaldo vinculó este importante logro parlamentario con la necesidad imperiosa de seguir expandiendo la matriz productiva de la provincia bajo un modelo de cooperación mutua entre el sector público y las industrias tucumanas: “Lo que ocurrió con el bioetanol tiene que ver con diversificar y con el trabajo que venimos haciendo entre el Estado provincial, conjuntamente con los sectores privados de la provincia de Tucumán”.
Con el dictamen listo para ser llevado al recinto de sesiones, el sector sucroalcoholero tucumano y del noroeste argentino se prepara para un escenario de reactivación y nuevas inversiones energéticas que prometen dinamizar la región.







