"Con una pinza pico loro": violento asalto en una distribuidora del centro de San Miguel de Tucumán
El hecho ocurrió en una distribuidora de calle Congreso al 500. El atacante golpeó cinco veces en el rostro a la víctima, quien sufrió graves fracturas y debió ser hospitalizada. La Justicia dictó dos meses de prisión preventiva para el agresor. VIDEO.
Captura de video.-
La mañana del pasado jueves 2 de julio se vio sacudida por un hecho de extrema violencia en pleno centro de San Miguel de Tucumán. Alrededor de las 09:40 horas, un joven de 25 años ingresó sin autorización a las oficinas de una distribuidora ubicada en la calle Congreso al 500, lugar donde anteriormente había trabajado, con el firme objetivo de cometer un atraco.
Aprovechando su conocimiento del movimiento interno de la empresa, el atacante se dirigió directamente al sector de contabilidad. Allí se encontraba un empleado realizando el parte diario de caja y contando dinero, quien estaba de espaldas a la puerta y no pudo advertir la presencia del agresor. Sin mediar palabra, el delincuente lo sorprendió y comenzó a golpearlo brutalmente en el rostro utilizando una llave del tipo "pico loro".
Según consta en la investigación de la Unidad Especializada de Robos y Hurtos II del Ministerio Fiscal, el administrativo recibió al menos cinco impactos directos en la cara mientras el agresor le ordenaba que se arrojara al suelo y se ocultara bajo el escritorio. "Casi me mata", relató posteriormente la víctima, quien todavía se recupera del shock. El ataque fue de tal magnitud que el empleado sufrió la fractura de su nariz, la pérdida de una pieza dentaria y graves traumatismos oculares, lesiones por las cuales debió ser hospitalizado de urgencia.
Tras dejar a la víctima herida en el piso, el delincuente tomó la suma de $1.600.000 en efectivo que se encontraba sobre la mesa. Antes de intentar escapar, y con el fin de asegurar la comisión del delito, rompió la computadora de la empresa y el celular de la víctima. Sin embargo, su huida se vio frustrada en el hall de acceso, donde otros empleados de la firma lograron interceptarlo y reducirlo hasta que llegó el personal policial.
Durante la audiencia de formulación de cargos, el auxiliar de fiscal Ignacio Martucci, en representación de la fiscal Susana Cordisco, calificó el ilícito como robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa. Martucci destacó el "total desprecio por la vida ajena" demostrado por el acusado, señalando que la víctima no tuvo posibilidad real de defenderse.
Si bien desde la fiscalía se habían solicitado cuatro meses de prisión preventiva por riesgo de fuga y entorpecimiento de la causa, la jueza interviniente decidió otorgar la medida de coerción por un plazo de dos meses. Para la resolución, la magistrada valoró el conocimiento previo que el imputado tenía del lugar y la violencia desmedida empleada durante el asalto.







