El drama de los padres separados de sus hijos: denuncian fallas críticas en el sistema de revinculación de Tucumán
Federico Quevedo, titular de la Fundación Crecer en Familia, reveló en FM latucumana 95.9 que el 90% de los procesos fracasa en la instancia final, dejando a cientos de niños sin contacto con sus familias por años.
En una entrevista brindada a FM Tucumana 95.9, Federico Quevedo, presidente de la Fundación Crecer en Familia, expuso la crítica situación que atraviesan cientos de padres, madres y abuelos en la provincia que, pese a tener la justicia de su lado, no logran ver a sus hijos. La organización presentó una nota formal ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán cuestionando el funcionamiento del Servicio de Revinculación parental, logrando una audiencia con el doctor Hugo Felipe Rojas, presidente de la Cámara en lo Civil de Familia y Sucesiones.
El principal reclamo de la fundación se centra en la denominada Casa de Revinculación. Según Quevedo, aunque los juzgados de primera instancia emitan sentencias favorables para que un progenitor se reencuentre con su hijo, estos fallos no se ejecutan de manera efectiva. "Esas sentencias favorables no llegan a buen puerto... en la casa de revinculación no se terminan dando las revinculaciones", afirmó el dirigente, señalando que el personal de dicha institución vuelve a iniciar procesos que resultan perjudiciales para los menores.
Uno de los puntos más polémicos denunciados es que se coloca a niños de muy corta edad —tres o cuatro años— en el rol de "jueces", preguntándoles si desean ver al progenitor con el que no conviven. Quevedo sostiene que esto es una interpretación errónea del derecho del niño a ser escuchado, ya que estas decisiones deberían ser tomadas por profesionales y adultos responsables, considerando la "progresividad" del desarrollo infantil y el contexto de conflicto familiar donde suele haber una parte "obstructora".
La problemática no afecta solo a los padres. La fundación destaca que abuelos, tíos y tías enfrentan obstáculos similares. En la práctica, a los abuelos se les dificulta el acceso a la justicia por los altos costos de los honorarios profesionales, siendo que muchos son jubilados con gastos médicos. Al final del proceso judicial, terminan en la misma instancia fallida donde el sistema permite que el conflicto entre adultos prive a los niños del contacto con su familia extendida.
Las estadísticas que maneja la Fundación Crecer en Familia son alarmantes: de un grupo activo de 150 familias(compuesto equitativamente por padres y madres), solo el 10% ha logrado solucionar su situación o concretar la revinculación.
El propio Quevedo compartió su desgarrador testimonio personal como ejemplo de la ineficacia del sistema: hace 10 añosque no puede ver a su hija. A pesar de haber ganado todos los procesos judiciales, cuando su hija cumplió 13 años, la justicia le comunicó que ella prefería no verlo debido a la "autonomía progresiva" y al tiempo que ya había pasado.
"El año pasado falleció mi padre y mi padre se fue con la fotito de perfil que tenía de mi hija siendo niña", relató Quevedo en FM Tucumana, subrayando que el tiempo perdido en el vínculo humano es irrecuperable y que la inacción judicial deja consecuencias psicológicas permanentes tanto en los padres como en los hijos.
Ante esta realidad, la fundación convocó a una manifestación pacífica frente a los tribunales, exigiendo que la Casa de Revinculación cumpla con el propósito para el cual fue creada. "Si la justicia no está sirviendo para lo que fue creada, entonces no encontramos razón de la existencia de una casa de revinculación que no sirva para nada", sentenció Quevedo.







