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Ataque con agua hirviendo: caución millonaria contra las agresoras de la hermana de Jorgito Barrionuevo

judiciales

Tras un juicio abreviado por el brutal ataque con agua hirviendo, la Justicia tucumana fijó una reparación económica millonaria y dictó penas de prisión en suspenso para las dos mujeres que atacaron a María Teresa Miranda.





El violento episodio ocurrido en el Club Universitario llegó a su resolución definitiva este miércoles 10 de junio. En una audiencia judicial, las acusadas Florencia Rosario Ortiz y Carolina Ortiz admitieron su culpabilidad por la agresión contra la víctima, quien es hermana del reconocido influencer tucumano Jorgito Barrionuevo, recibiendo condenas de prisión efectiva pero de ejecución condicional.

El punto central de la sentencia, más allá de los años de prisión, es la reparación económica que las agresoras deberán afrontar. Según el acuerdo homologado por el juez, ambas mujeres deberán pagarle a la víctima la suma total de $3.750.000.
Este monto tiene como objetivo compensar los daños sufridos y se liquidará de la siguiente manera:

-El pago se realizará de forma conjunta entre las dos condenadas.

-Se dividirá en 15 cuotas mensuales hasta completar el total.

Además del dinero, la Justicia dictó sentencias que obligan a las mujeres a mantener una conducta ejemplar para no ir a la cárcel:

-Florencia Rosario Ortiz (28): Fue condenada a 3 años de prisión de ejecución condicional.

-Carolina Ortiz (44): Recibió una pena de 2 años de prisión, también de ejecución condicional, por haber sido quien sujetó a la víctima del cabello para facilitar el ataque.

El hecho ocurrió el pasado 10 de abril en la sede del club, ubicada en calle Ingeniero Farías y Lavalle, durante un partido de hockey de novena división. En medio de las tribunas, Florencia Ortiz se abalanzó sobre la víctima y, mientras Carolina Ortiz la inmovilizaba tirándole del pelo, le quitó un termo con agua hirviendo y se lo vació en el rostro.
La agresión fue tan grave que le causó quemaduras con una incapacidad mayor a los 30 días. Con este fallo, el caso queda cerrado penalmente, aunque se mantienen vigentes las prohibiciones de acercamiento y de cualquier tipo de intimidación contra la víctima y su entorno familiar.