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Prisión preventiva para un policía por el crimen de un joven en Villa Angelina

Policiales

La justicia tucumana dispuso cinco meses de detención para Brahian Samir Kaber, imputado por el homicidio de Rodrigo Nicolás Díaz. El Ministerio Fiscal presentó pruebas fílmicas y testimoniales que comprometen al efectivo, quien intentó ocultar el arma y lavar su ropa tras el hecho.

Foto Prensa MPF.-





La justicia dictó la prisión preventiva por el término de cinco meses para Brahian Samir Kaber, un agente de policía de 24 años, acusado del asesinato de Rodrigo Nicolás Díaz, de 27 años. El hecho ocurrió el pasado domingo 31 de mayo alrededor de las 10:30 horas en la intersección de calle Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna, en el sur de la capital tucumana.

Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma, de la Unidad Especializada en Homicidios I, imputó formalmente a Kaber por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Según la reconstrucción de la fiscalía, el policía llegó al lugar en una motocicleta Honda Tornado acompañado por dos mujeres, a quienes les entregó momentáneamente su arma sin el cargador. En ese lapso, la víctima se acercó a conversar con ellas y manipuló el arma para explicarles cómo debía guardarse. Al regresar, Kaber le arrebató el arma a Díaz, le colocó el cargador y efectuó un disparo en el rostro del joven, quien falleció en el acto a causa de un shock por lesión raqui-medular.

La fiscalía presentó como evidencias clave el informe preliminar de la autopsia, testimonios de las acompañantes y grabaciones de cámaras de seguridad que registraron el momento del disparo y la posterior huida del sospechoso. Se remarcó además la peligrosidad de la conducta, dado que el hecho ocurrió a plena luz del día y en presencia de testigos, entre ellos una menor de 16 años.

Tras el crimen, el acusado inició una serie de maniobras para entorpecer la investigación. Según la acusación, Kaber le dijo a un testigo que la víctima se había disparado a sí misma y luego se dirigió a su domicilio, donde puso a lavar el buzo que vestía para borrar rastros. Asimismo, durante un allanamiento se secuestró un revólver calibre 22 largo y un envoltorio con marihuana que el agente había descartado en una casa abandonada frente a la vivienda de sus padres. El teléfono celular del imputado no pudo ser hallado.

Al hacer uso de la palabra, Kaber pidió perdón a la familia de la víctima asegurando que se trató de un accidente y que Díaz era su amigo. No obstante, el padre del fallecido rechazó las disculpas y exigió justicia: “Él dice ser su amigo pero yo nunca lo conocí y si lo fuera no lo hubiera dejado ahí. No buscó la forma de ayudar”, expresó ante el tribunal. El juez interviniente hizo lugar a la medida de coerción máxima considerando que, por su condición de policía, el imputado posee un entrenamiento y conocimiento especial que agrava su responsabilidad en el hecho.