"Los grandes timberos del mundo entraron con el carry trade y ahora quieren irse, ahí la verdad de la intervención de Estados Unidos"
El prestigioso economista tucumano Daniel Kostzer charló con FM La Tucumana 95.9 para analizar el escenario global tras el encuentro entre Donald Trump y Javier Milei, a quién calificó como “un lumpen marginal hasta dentro de los economistas”. En ese marco, alertó que “Argentina tuvo la asombrosa habilidad para pararse siempre del lado de los imperialismos decadentes”, y lamentó que nuestro país está en manos de “una gira de quinto año a Bariloche y barrabrava del ascenso”.
Foto: (X @OPRArgentina)
Daniel Kostzer es un economista tucumano de prestigio mundial, jefe de la Confederación Sindical Internacional, que se desempañó en la Organización Internacional del Trabajo y hasta fue representante de Argentina ante el Banco Mundial. Desde Bruselas (Bélgica), charló con Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana (FM La Tucumana 95.9) para analizar el escenario económico y político actual, luego del encuentro entre el presidente Javier Milei con su par norteamericano, Donald Trump. "Los grandes timberos del mundo entraron a Argentina con el carry trade y ahora quieren irse, ahí está la verdad de la intervención de Estados Unidos", alertó, y definió al líder libertario y “amigo” del mandatario yanqui como “un lumpen marginal hasta dentro de los economistas”.
“Estamos en presencia de dos presidentes que tienen características bastante volubles: un día dicen una cosa, otro día dicen otra, pero siempre apuntando al mismo lugar, a la reivindicación de los poderosos con un discurso pseudo libertario. Yo la verdad que tengo un concepto más alto y más inclusivo de la palabra libertad: son muy pro capitalista, muy pro mercado, donde el dinero es el que manda y que tienen agendas simultáneas: la agenda geopolítica que puede tener Estados Unidos con su reivindicación de imperialismo en decadencia, pero por otro lado también tienen una agenda de negocios y negocios particulares, individuales o de familia. Hemos visto los casos de corrupción o la operatoria $Libra por parte del nuestro, que es realmente de cabotaje, casi podríamos decir un lumpen marginal, hasta dentro de los economistas”, enfatizó Kostzer en el aire de FM La Tucumana.
Luego, el economista tucumano planteó: “Estamos en presencia de un par de dirigentes inescrupulosos y sin valores. En principio no tenemos la letra chica del acuerdo: hay un par de hechos concretos, la intervención solapada con dólares comprando pesos, que es una forma eufemística de decir que vendieron dólares, que sería el objetivo para bajar la cotización del dólar antes de las elecciones, con los argumentos más absurdos; desde Domingo Cavallo hasta el economista más heterodoxo que podamos pensar, Horacio Rovelli, Andrés Asiain o cualquiera de los otros heterodoxos, ninguno va a decir que el peso está subvaluado, más bien todo lo contrario”.
“Se verifica con la cola de argentinos viajando a Chile, ya no solo a comprar televisores o bienes que acá están a lo mejor muy grabados por los impuestos a las importaciones, sino van a comprar comida, lo cual demuestra que hay, al contrario, una sobrevaluación del peso en relación a las monedas de los países que nos rodean. Aquí en Europa cada día se ven más argentinos, argentinos que no es la tradicional aristocracia de los que viajan, cualquiera sea el tipo de cambio, sino uno ve estudiantes, gente joven, que están paseando, aprovechando esta coyuntura; los argentinos siempre hemos sido bastante, en ese sentido, cosmopolitas y siempre nos gusta viajar. Uno empieza a ver argentinos por todos lados. El argumento de que el peso está subvaluado es un argumento absolutamente estúpido”, graficó.
En ese marco, se refirió al trasfondo del salvataje que le promete Trump a Milei si obtiene un resultado favorable en las elecciones del 26 de octubre: “Yo creo, sin ser demasiado conspirativo, y yo confieso que a veces tengo una propensión a la teoría conspirativa, siempre digo que a mí me enseñó un viejo amigo que la ley general es ‘piensa mal y acertarás’. Yo creo que este es solo un salvataje para permitir que los grandes fondos de inversión como BlackRock, Vantage, Pinkerton, todos los grandes timberos del mundo que hoy en día tienen más poder que estados completos, entraron a Argentina con el carry trade, colocaron dólares, vendieron dólares, colocaron pesos, se llevaron tasas de interés altísimas, algunas de hasta el 100%% anual, compraron títulos y ahora quieren irse”, manifestó.
Kostzer fundamentó: “Para irse no quieren provocar el famoso efecto puerta 12 de River los que somos viejos nos acordamos, el efecto estampida donde muchos quieren salir por una puerta que es muy angosta y quedan atorados todos; si no quieren una salida ordenada, y esa salida ordenada es la que le está dando Scott Bessent, el, secretario del Tesoro, como se llama en Estados Unidos, a partir de los acuerdos que tiene con los muchachos de la JP, de la JP Morgan, que integran todos, el Ministerio de Economía y el Banco Central. Ahí está la verdad del apoyo y la intervención de Estados Unidos”.
“Si hay algún beneficio para Trump desde la perspectiva geopolítica, limitando China o algunas concesiones que suenen Estados Unidos, me parece que es un beneficio adicional. Lo urgente es permitir la salida de estos fondos, que vamos a tener que pagarla todos los argentinos en el futuro, por un par de generaciones”, sentenció.
Los imperialismos decadentes y el señoraje yanqui, cual señor feudal
En otro tramo de la entrevista, Kostzer analizó: “Argentina tuvo la asombrosa habilidad para pararse siempre del lado de los imperialismos decadentes. Nos pasó cuando nuestra oligarquía se paró del lado de España, cuando el imperialismo emergente era Inglaterra. Obviamente con Inglaterra tuvimos las invasiones inglesas, fueron un acto de valentía y de heroísmo local, pero teníamos gente que quería seguir perteneciendo a la corona española, cuando ya era un imperio decadente”.
En ese sentido, se refirió a la pérdida de soberanía que puede implicar el alineamiento total a Estados Unidos: “Nos paramos en los años 20, 30, al lado de Inglaterra, que también era el imperio decreciente, y ahora nos estamos parando al lado de Estados Unidos, frente al crecimiento de China, o a un cambio en los centros hegemónicos de poder a nivel global. Dicen que la tercera es la vencida, no sé cómo será esto, pero sí, tenemos esa absurda habilidad. ¿Cuánto vendemos de la soberanía? Y yo creo que, salvo que haya transferencia directa de bienes, como puede ser la privatización de represas o del sistema nuclear, la mayor parte son medidas que se pueden rever”.
“Así como estos gobiernos de derecha vinieron para atrás con muchos de los logros que se habían conseguido durante la década ganada en términos de derechos ciudadanos, en términos de derechos individuales, salarios mínimos, jubilaciones, asignación universal por hijo, y esto la tiraron atrás de manera contundente, ya sea a través de la abolición o de la pérdida del poder de compra, del poder adquisitivo, yo creo que estas otras medidas, si no tienen así una enajenación irreversible de patrimonio, se pueden venir atrás”, consideró.
Sobre las consecuencias de alinearse con Estados Unidos en detrimento de un socio estratégico como China, el economista tucumano recalcó: “China hoy es el segundo socio comercial de Argentina. China con Argentina tienen economías complementarias, porque nosotros vendemos una cantidad de productos primarios, bienes alimenticios, que China es un gran demandante, y le compramos bienes manufacturados, bienes industriales, alguna tecnología en la cual China tiene ventajas competitivas bastante consistentes. Con Estados Unidos nosotros tenemos una economía más competitiva”.
“La primera reacción en contra del swap o de la promesa de ayuda de Estados Unidos, que sigue estando en aguas de borraja, los primeros en quejarse fueron los productores de soja de Kentucky. Y después, ¿quiénes se quejaron? Los productores de soja de Argentina. ¿Por qué los productores de soja de Argentina están en contra del acuerdo? Porque tienen el temor que este acuerdo lleve condiciones de sacar a China del mercado. Y nosotros vendemos mucho a China. La sociedad rural va a ser la que defienda nuestra independencia frente a China”, advirtió, entre risas.
El reconocido economista explicó: “No es viable sacar a China del medio. Ahora, en un esquema de tensión, de tironeos, lo que sí Argentina puede hacer es seguir estando en la esfera del dólar. El swap chino ¿para qué sirve? Para intercambio comercial con China. ¿Y qué implicancia tiene ello? Que el dólar deja de contar en ese tipo de negociaciones. Las transacciones empiezan a ser en pesos y yuanes, ¿no es cierto? O sea, de algún modo, China cuando está poniendo el swap del Banco Central de Argentina en las reservas, está protegiendo sus propias exportaciones a Argentina”.
“Lo más sorprendente es que mientras el Occidente y Estados Unidos en particular son sprinters en el lenguaje del atletismo, que corren 100 metros llanos en 9 segundos o quieren correrlo en menos de nueve segundos; los chinos son maratonistas, tienen estrategias de muy largo plazo, se manejan con planes quinquenales, tienen relaciones que, como hemos podido ver, ni siquiera un discurso imbécil como el de Milei diciendo que él no negociaba con comunistas porque los comunistas son todos asesinos, y toda esta perorata de campaña que dijo, los chinos renovaron el swap con Argentina. Lo cual demuestra una frase futbolera, ‘esto no es pa' caliente’, esto no es personal, esto es negocios. Ahora, ¿por qué Estados Unidos esta situación le resulta un peligro real para Estados Unidos”, sentenció.
Luego, añadió: “China desarrolló su propia moneda digital y está desarrollando su propio sistema de transferencia bancaria, que demostró ser más rápido y más eficiente que el viejo sistema SWIFT, mediante el cual se hacen transferencias internacionales entre bancos. Si Estados Unidos sigue insistiendo en la estupidez de tener superávit comercial con todos los países del mundo, significa que Estados Unidos va a absorber más dólares de los que tira al mercado. En ese sentido es la idiotez de Trump de pensar que si vos querés que tu moneda siga siendo el medio de pagos y el medio de ahorro del resto del mundo, vos tenés que tener un déficit comercial, porque si no secás esos otros mercados de dólares, y van a buscar una alternativa, cómo va a hacer China para comprarle a Corea, a Japón, o para comprar a Argentina, y van a utilizar otra moneda”.
“En el caso nuestro es el swap con China. Entonces, en ese sentido, Estados Unidos lo que no quiere es que comience a haber instrumentos que sustituyan al dólar como la moneda principal en el mundo”, indicó, y subrayó: “En economía esto es un poder que se llama señoraje, que viene de la época de los señores feudales, que ellos podían implementar la emisión de moneda que no tenga un valor físico, la moneda no metálica, que no sea oro o plata, que su valor esté dado por el peso, sino un papel moneda, que es una moneda basada en la confianza. ¿Cuál es la única forma que una moneda esté basada en la confianza cuál es la única forma que una moneda esté basada en la confianza? que vos tengas la certeza que va a estar disponible que no va a perder su valor y que va a ser aceptada en otras partes”.
“Ahora, cuando uno comienza a utilizar otras monedas para poder hacer esas transacciones por los motivos que fuere, ya sea como en el caso con China, porque ellos nos dieron el swap, o porque Estados Unidos se empecina en una política absurda de tener superávit que absorbe, chupa dólares del resto del mundo, ahí la cosa cambia porque los países comienzan a pensar en alternativas para estos intercambios”, añadió.
Sobre las condiciones del acuerdo entre Milei y Trump, expuso: “Hasta ahora, se sabe muy poco de cuántos son los aranceles que terminó implementando Estados Unidos. Porque un día habla del 50% en Brasil, porque Bolsonaro está preso; y después, al otro día, a Lula lo encontré en un ascensor y es un encanto de persona, me voy a sentar a negociar; y un día China será 150%, otro día 50%, otro día estamos negociando. Hasta ahora, la letra chica de todas estas bravuconadas no existe, como tampoco existe su exitosa mediación en Ucrania, en la guerra entre Ucrania y Rusia, o entre Pakistán y la India, y tenemos dudas sobre qué ha pasado en el Medio Oriente. Estamos en presencia de, como decía la canción de Serrat, de unos locos con carné que les importa bastante poco el daño que hacen porque después de ellos el diluvio”.
Kostzer también hizo hincapié en la relación de Argentina con Brasil, y cómo los posicionamientos ideológicos de Milei pueden afectar la relación con nuestro principal socio comercial y estratégico: “Brasil sigue siendo el principal socio comercial, el intercambio con Brasil sigue razonablemente dinámico. El problema con Brasil es que, al haber un desacuerdo político de esta magnitud, en un contexto de conflictos generales, de problemas de tarifa, de problemas de intercambio con todas las incertidumbres que hay, Brasil sería el aliado ideal para Argentina para ir juntos a negociar, a poner presión, no solo frente a Estados Unidos, frente a China, frente a los BRICS, frente a una cantidad de lugares donde podríamos tener una visión más estratégica”.
“Imaginate qué pasaría si tuviésemos un swap con Brasil para el intercambio. Yo creo que serían medidas realmente positivas, progresistas, que nos darían grados de autonomía bastante más importantes que los que tenemos ahora. Los BRICS son también una asociación, llamémosle comercial, como fue en principio, que en principio eran Brasil, Rusia, India, China, y después se agregó Sudáfrica, vemos que hay países de distinta orientación ideológica, pero de gran tamaño, obviamente, y todos ellos de algún modo líderes en sus regiones. Los BRICS tienen una herramienta central que es el Banco Asiático de infraestructura que está manejado básicamente por China, que hizo muchas inversiones en África, tienen muchas inversiones en Ecuador, que ni siquiera lo cambió la partida de Correa y la llegada de Novoa y del gobierno de Lenin Moreno”, sostuvo.
En esa línea, amplió: “Nos podría ayudar enormemente en términos de otros acuerdos comerciales. Yo creo que lo que se pierde renunciando a integrar estas organizaciones es grados de autonomía en el mundo comercial global, para conseguir inversiones, para conseguir alianzas estratégicas. Nosotros somos un país que sigue teniendo un gran potencial en términos de recursos humanos, de ciencia y tecnología, de recursos naturales ni hablemos, pero tenemos en este momento una visión de política económica ideologizada, mediocre, superada”.
Finalmente, fue lapidario con la Escuela Austríaca que reivindica Milei: “La Escuela Austríaca se enseña, creo que, en algún curso en Viena, pero ni siquiera como escuela en una Universidad. Yo tengo oportunidad de interactuar con muchas universidades acá en la región y en otros lugares del mundo. Y claro, uno habla de la escuela austríaca, uno habla de (Friedrich) Hayek, de (Ludwig) Von Mises, y la gente te mira como diciendo, ¿de qué me estás hablando? Uno habla de (John Maynard) Keynes y algunos pueden estar en más de acuerdo, en menos acuerdo, pero todos lo conocen. Uno habla de Raúl Prebisch, un ilustre tucumano, con algunas acciones que podrían no ser de nuestro agrado en términos políticos, pero que hizo una contribución teórica, lo conocen. O sea, estos muchachos son una mezcla entre una gira de quinto año a Bariloche y una banda de barrabrava de un club del ascenso”.
Mirá la entrevista completa con Daniel Kostzer en FM La Tucumana 95.9:








