Alejandra Arreguez, mano a mano con La Tucumana FM: "queremos llevar al Congreso la voz de los trabajadores tucumanos"
En una charla a fondo con La Tucumana de Tarde, la candidata a Diputada Nacional en primer término por el Frente de Izquierda Unidad analizó el escenario político de cara a las elecciones del 26 de octubre. La derrota de Milei en Buenos Aires, la tensión de poder con los gobernadores, el rol de los sindicatos y los desafíos de la izquierda. "Creemos que este sistema es irracional y que merece ser reemplazado por una sociedad que priorice la vida y los derechos de los trabajadores".
Alejandra Arreguez en el estudio de La Tucumana FM.
La candidata a Diputada Nacional en primer término del Frente de Izquierda Unidad, Alejandra Arreguez, visitó este jueves el estudio de La Tucumana FM y participó del ciclo de entrevistas de La Tucumana de Tarde. Allí, la referente local de la izquierda analizó el contexto político y social que atraviesa el país en medio de la campaña electoral hacia el 26 de octubre, la que calificó como “larga e intensa”. En diálogo con Gabriel Sanzano y León Torrente, sostuvo que la crisis del gobierno de Javier Milei se profundiza día a día y que los recientes resultados electorales en la provincia de Buenos Aires fueron una señal clara de descontento popular. “Cada día que pasa, el gobierno está peor. Las medidas que toma, como el veto a la emergencia presupuestaria para las universidades, no hacen más que agudizar el malestar social”, señaló.
Arreguez vaticinó que la conflictividad irá en aumento en los próximos meses, con movilizaciones masivas de estudiantes, paros docentes y reclamos de distintos sectores de la salud. “Estamos frente a un gobierno que golpea a la educación, a la ciencia, a las mujeres, al colectivo LGTB, y eso genera resistencias. Lo que vemos es que la población empieza a reaccionar y que el escenario político se tensiona cada vez más”, explicó. Para la dirigente, es momento de que la izquierda impulse la organización popular para forzar "una salida de la crisis desde abajo”.
Consultada sobre los resultados electorales recientes, la candidata destacó que el FIT logró renovar bancas en la Legislatura bonaerense y consolidarse como tercera fuerza en distritos estratégicos. “Fue una campaña muy militante, muy a pulmón, en un contexto de desigualdad de recursos y de recorte de fondos para la difusión de ideas. El hecho de que la izquierda siga creciendo demuestra que ya somos una fuerza incuestionable de la agenda nacional”, remarcó.
En relación al escenario en Tucumán, la referente subrayó que la falta de respuesta sindical y el alineamiento de las conducciones gremiales con el gobernador Osvaldo Jaldo limitan la posibilidad de organización de los trabajadores. “Las escuelas se caen a pedazos, el salario docente está por debajo de la pobreza y no hay un solo paro. Los sindicatos se arrodillan ante el gobierno y aceptan migajas”, denunció. Pese a ello, sostuvo que existe una oportunidad para que estudiantes, mujeres y trabajadores de sectores en crisis tomen en sus manos la construcción de una herramienta política que represente sus intereses.
Arreguez también insistió en la necesidad de desconocer la deuda con el FMI, a la que calificó de “ilegal, ilegítima y fraudulenta”. Para la dirigente, continuar con el pago solo agrava la situación de millones de trabajadores y jubilados. “Los recursos que se destinan a la deuda deberían usarse para resolver problemas urgentes: infraestructura escolar, hospitales, salarios. La experiencia demuestra que pagar no trae estabilidad, sino más ajuste”, apuntó.
Finalmente, destacó que lo que motiva a la militancia de izquierda son convicciones profundas y no cargos ni privilegios. “Somos socialistas, anticapitalistas, creemos que este sistema es irracional y que merece ser reemplazado por una sociedad que priorice la vida y los derechos de los trabajadores. Cada vez que estamos en la calle o en una campaña, lo hacemos para acumular fuerzas que permitan construir esa alternativa. Lo que se viene después de octubre va a ser más duro, y por eso hay que redoblar la organización y evitar que gane el escepticismo”, concluyó.







