"A pesar de la falta de fondos nacionales": Tucumán reactiva la obra pública con más 3 mil unidades habitacionales
Tras más de un año y medio de paralización, se reinició en Tucumán la ejecución de una de las obras habitacionales más esperadas: el complejo Procrear II. En diálogo con La Tucumana FM 95.9, el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción Jorge Garber confirmó que la próxima semana podrían retomarse los trabajos. La reactivación de las obras representan la restitución de más de 4 mil puestos de trabajo directos.
Foto: Comunicación Pública Tucumán.
Tras más de un año y medio de paralización, se reinició en Tucumán la ejecución de una de las obras habitacionales más esperadas y ambiciosas del país: el complejo Procrear II. Jorge Garber, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, brindó una entrevista en La Tucumana de Mañana (La Tucumana FM 95.9), donde confirmó que la próxima semana podrían retomarse los trabajos, "siempre que el Tribunal de Cuentas lo autorice". “El gobernador mostró desde el principio un fuerte interés en evitar el deterioro de los terrenos y en reactivar la obra, a pesar de la falta de fondos nacionales”, destacó.
En esta primera etapa, se construirán 587 viviendas distribuidas en tres prototipos: dúplex, tiras de planta baja y dos pisos, y torres de hasta nueve pisos. Estas últimas incluirán locales comerciales y unidades adaptadas para personas con discapacidad. “El avance es dispar: algunas zonas están al 8% y otras al 25%, dependiendo de la complejidad constructiva”, explicó. Además, se proyectan 1.491 lotes con servicios, que permitirán el desarrollo de viviendas unifamiliares evolutivas, completando así un total de más de 3.000 soluciones habitacionales.
El proceso también contempla la reactivación de 1.755 viviendas sociales en cinco municipios del interior provincial, gracias a fondos provinciales. Estas unidades provienen de planes como “Reconstruir” y “Casa Propia” y abarcan zonas como Burruyacú, Simoca y otras comunas. “Son proyectos que quedaron neutralizados por la Nación, y hoy el Instituto Provincial de la Vivienda los retoma con recursos propios”, explicó Garber, quien además valoró la continuidad de estas obras en un escenario nacional adverso.
Mientras el gobierno nacional mantiene neutralizadas más de 3.500 obras públicas, Tucumán avanza con una política propia que genera empleo directo para unos 4.000 trabajadores, a través no solo de viviendas, sino también de proyectos de educación, seguridad, saneamiento y vialidad. “La provincia tomó decisiones clave, como la Ley de Emergencia en la Obra Pública, que permitió activar construcciones como la alcaldía de mujeres de Delfín Gallo y el complejo penitenciario de Benjamín Paz”, agregó Garber.
Desde la Cámara Tucumana de la Construcción, el panorama se valora como un “bálsamo” tras un año difícil. “Estamos ante una obra con impacto social, económico y urbano. La construcción de viviendas tiene un efecto multiplicador sobre más de 75 rubros asociados”, subrayó Garber. El plazo estimado para completar esta primera etapa es de 18 a 24 meses, con las unidades más simples finalizadas antes y las torres hacia el final del cronograma.








