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"Cama 25": el caso que desnuda un secreto en el Centro de Salud

PANDEMIA

El clima que se vive en las afueras del hospital este martes a la mañana lo dice todo. Puertas adentro, una historia revela una realidad de la que no se habla. ¿Quién es?

Centro de Salud.





Es martes a la mañana y el Centro de Salud tiene mucha gente en sus veredas. No desborda. No colapsa. Pero basta con darle una vuelta a la manzana para tener el primer pantallazo: sobre la entrada principal de la avenida Avellaneda 750, una mujer sentada sobre una de las rocas del jardín de la entrada se seca el llanto que le empapa el barbijo. No es la única familiar de un paciente que llora.

Sobre calle Santa Fe, el panorama obliga a abrir los ojos: da miedo caminar por la misma vereda donde están sentados y parados tucumanos y tucumanas a la espera de ser registrados en la guardia, todos en silencio bajo una carpa, con la tensión lógica del momento en el rostro, a la espera de que el guardia los llame por el apellido y los haga pasar.

Ese clima también se siente frente al bar de la guardia del Centro de Salud, donde un cliente toma el café con leche con tortillas preocupado. Al lado del bar, con las persianas bajas, la farmacia también atiende a los familiares que cruzan corriendo a comprar ibuprofenos.

Una vez que esos pacientes son registrados en la guardia de calle Santa Fe, dan la vuelta y entran por Balcarce donde un cartel aclara “Solo hisopados”, personal policial es atento en las indicaciones y una ambulancia del 107 con las luces encendidas está con el motor encendido, lista para salir a la calle en cualquier momento.

“La situación está peor que el año pasado. Hoy se murió un chico de 30 años”, comentan quienes hacen la fila. La tensión en la entrada de calle Balcarce lleva a situaciones delicadas. “Hay gente que se queja porque entra un paciente con el respirador y tiene prioridad. Una cosa es una urgencia y otra una emergencia”.

Entre los cientos de pacientes que ingresan día a día y quedan internados en uno de los pisos con salas y camas que el Centro de Salud ha destinado solamente a pacientes con covid, hay un hombre que lucha por su vida, de quien no se sabe nada, solo que ha ingresado en estado grave y sin documentos, como un NN.

Enterada de esta situación, una persona le toma una foto y pide ayuda en las redes sociales: “Él está en cama 25. Nadie sabe cómo se llama. Está muy grave de covid positivo. Necesita de una familiar”. Ante esta situación, el tucumano visita esta mañana el Centro de Salud donde se confirma que el caso es así y que el paciente ingresó ya con un cuadro grave sin documentación.

El paciente que hoy ocupa la cama 25 de una de las salas, que lucha por su vida con un respirador en el rostro, no es el único. “Lamentablemente hay familiares de bajos recursos que dejan a un pariente ya enfermo en la puerta de la guardia y no vuelven. De eso no se habla: es un secreto, pero pasa”.

Así están las cosas en un martes que solo por la mañana ya registró 861 casos y 10 muertes. “Los fines de semana no viene nadie a hisoparse, muchos recién llegan desde los martes. De verdad que hace falta que la gente tome conciencia. Esa es lamentablemente la realidad”.

Una realidad que duele dentro de la realidad que duele: con cada vez más jóvenes que mayores de 60 a la espera de su turno en los consultorios febriles, con familiares que lloran como esa mujer sobre la entrada principal del Centro de Salud, con familiares que van a dejar ropa para otros familiares con casos más leves, y con personas que luchan por su vida solos, con la ayuda de los médicos y de los enfermeros, pero sin familia, solos, completamente solos.