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"No tengo ningún síntoma": confesiones de los primeros vacunados de Tucumán

TUCUMÁN EN PANDEMIA

Dos médicos tucumanos revelan como fueron las horas posteriores a recibir la primera dosis de la Sputnik V que desde el martes empezó a aplicar al personal de salud de toda la provincia.

La imagen es ilustrativa. (Fuente: msptucuman.gov.ar)





“Levántense la manga”, dice la enfermera con la mirada fija en la jeringa y uno se descubre el hombro con la mano temblorosa, no importa cuántos años tenga, en ese momento todos somos niños asustados a los que nos consuela escuchar: “Es un pinchacito nomás, se siente menos que un mosquito”.

Vacunarse es siempre momento de tensión, de nerviosismo, pero después de consumar el acto se siente alivio y tranquilidad, pero no solo por haber superado el mal trago de una aguja atravesando nuestra piel, sino porque ese pequeño sacrificio implica la inmunización necesaria, indispensable para nuestra salud.

Este martes en Tucumán, comenzaron los operativos vacunación contra el Coronavirus en los diferentes centros médicos de la provincia. Las primeras dosis de la Sputnik V que llegaron a la provincia fueron aplicadas exclusivamente al personal de salud, priorizando aquellos trabajadores que está en contacto con los infectados.

Este es el caso de Marcela Rocha, neonatóloga que trabaja en la Maternidad Nuestra Señora de Las Mercedes atendiendo a niños recién nacidos de madres con Covid-19. A pesar de algunas dudas inicial, Rocha decidió vacunarse de manera voluntaria.

“Al principio sí tenía muchas dudas en colocarme o no. No tenía mucha seguridad, pero le pregunté a una amiga infectóloga y me animó a hacerlo. Si colocarme la Sputnik o esperar la Pfizer y bueno me aconsejó bien”, cuenta en conversación con el tucumano.com. 

“Mis dudas pasaban porque solo se había probado en población rusa y nosotros somos de otra  etnia y no sabía cómo íbamos a responder al tener diferente genética que esa población. Pensaba que podíamos ser más flojitos o débiles que ellos”, confiesa la médica tucumana. 

Martín López es médico pediatra y trabaja en la Terapia Intermedia del Hospital del Niño Jesús y fue vacunado este miércoles: “Tenía mis dudas, pero en los últimos días me dediqué a leer sobre el tema y no encontré motivos para desconfiar, más allá de algunos posibles efectos adversos que no son alarmantes, ni diferentes a los que provocan muchas otras vacunas que utilizan virus vivos”. 

Ambos coincidieron en que no sufrieron ningún tipo de síntoma tras colocarse la Sputnik V: “Estoy bien, sin temperatura, ni ningún síntoma, nada extraño. Hasta hice actividad física y continué mi vida normalmente”, cuenta Rocha, mientras que López agrega que ni siquiera sintió dolor local en el brazo y que charló con varios colegas donde hubo “un 50 y 50 de personas que sintieron efectos adversos y otras que no sintieron nada de nada”.  

Para Marcela, la pandemia implicó dolor y angustia: “Sentí mucha impotencia, murieron muchos compañeros y colegas cercanos. Además, hay unas compañeras que no se pueden reintegrar aún porque perdieron familiares y no se recuperan desde lo familiar”. 

“Fueron muchos meses de estrés y miedo, esto me tranquiliza un poco, aunque es solo el comienzo del proceso de inmunización. Esto es solo el comienzo, es un gran paso, pero, aunque sea triste debemos seguir con esta lucha tan difícil contra el virus”, agrega.

En el mismo sentido, López opina que todavía hay mucho camino por recorrer: “Me siento parte de un experimento, de una fase de prueba de un proceso largo, global y necesario que debemos atravesar. Yo creo que cuando se convoque a una vacunación masiva va a ser porque está comprobado que funciona. Ya hay bibliografía como para confiar en esta vacuna y otras que se están desarrollando en porcentajes altos de inmunización o reducción de los síntomas graves. Pero aún se siguen avanzando en investigaciones para mejorarlas”.

“Por lo tanto, para mí el haberme vacunado no significa el final de esta lucha. No estoy tranquilo, voy a seguir tomando todo los recaudos por mí y mis pacientes”, sostiene el médico que alerta sobre la importancia de exponer a los niños al virus

“Al comienzo de la pandemia manejábamos la información de que el Coronavirus no afectaba tanto a los pacientes pediátricos ya que casi no manifestaban síntomas. Pero después se empezaron a detectar que pasados unos 30 o 45 días desde la exposición al virus se presenta un síndrome inflamatorio sistémico que puede tener consecuencias graves. Por suerte con cierta medicación se están logrando controlarlo”.

En definitiva, en Tucumán se dio un paso muy importante, pero que es solo el hacia la inmunización definitiva que se obtendrá tras recorrer un camino largo.