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Una despedida acompañada por los seres queridos ahora también es posible en los sanatorios privados

Alerta: Pandemia

El programa Acompañar permite a los familiares estar presentes en los últimos momentos de las personas con cuadros terminales de Covid-19.




En el marco de la pandemia de Coronavirus, ayer se implementó por primera vez el programa Acompañar en una institución privada de Tucumán. El programa se lanzó en septiembre con el objetivo de posibilitar el acompañamiento familiar al paciente COVID-19 en etapa terminal, respetando un protocolo que garantice la seguridad del personal de salud, de los pacientes y su entorno.

La referente del programa en el hospital Centro de Salud, Alejandra Acosta, explicó que “se ofrece y se explica a los jefes de la terapia intensiva de los diferentes sanatorios en qué consiste el programa, sobre todo la visita del familiar a las personas internadas, y también se le ofrece capacitación para que ellos puedan ponerlo en práctica”.

Por otro lado, en el sector público, el programa se implementa en el hospital Centro de Salud, Eva Perón, Avellaneda, Padilla, de Monteros y de Concepción. El equipo realiza acompañamiento psicológico y espiritual, trabajando en conjunto con representantes de los diferentes credos. En cuanto al aspecto sanitario, cada hospital tiene uno o dos referentes, la mayoría de ellos enfermeros o psicólogos integrantes del equipo de Salud Mental.

"La importancia del acompañamiento es que la familia tenga la oportunidad de despedirse de su familiar antes de que fallezca. El objetivo principal del programa es facilitar el encuentro y la despedida porque es para los pacientes que están graves”, detalló Acosta.
Desde el equipo se habla con la familia para que elijan a un miembro para que ingrese por única vez a visitar a su pariente. El ingresante debe tener entre 18 y 60 años, no debe estar embarazada ni tener ninguna enfermedad de comorbilidades (hipertensión, diabetes, obesidad), y contar con test COVID-19 negativo. “El familiar que ingresa es el nexo entre el enfermo y la familia que ha quedado afuera”, agregó la licenciada.

Para concluir, destacó que es importante también que las instituciones privadas se adhieran, ya que es un programa provincial que está dirigido a ambos sectores. “Es fundamental para disminuir el sufrimiento que significa la muerte por COVID-19 teniendo en cuenta que la familia no podrá ver al paciente en ningún momento. A veces nos pasa que después de la visita, cuando el paciente empieza a agravar o muere, piden una segunda visita pero no se puede”, puntualizó Acosta.