Dengue en Tucumán: "Es el momento propicio para intensificar el trabajo con la comunidad"
Vigilancia Epidemiológica
La doctora Andrea Lascano, a cargo del Control y Vigilancia de Arbovirus de la provincia, asegura que los tucumanos se encuentran especialmente sensibilizados tras el último brote de esta enfermedad que dejó un saldo de más de 6000 infectados. "Muchas familias han incorporado esas prácticas de prevención", señaló.
Con la llegada de la primavera, los días más calidos y el fin de la temporada de sequía en Tucumán, los mosquitos vuelven a pulular en diferentes puntos de la provincia. Con estas condiciones, regresa la amenaza de la multiplicación de ejemplares de Aedes Aegypti, el mosquito transmisor de Chicungunya, Zika y Dengue.
El brote de Dengue que se registró el último verano en Tucumán, rompió los récords en las cifras de contagios que superaron los 6000. Al ser el brote más virulento de la historia de la provincia, desde el área de Control y Vigilancia de Arbovirus de la provincia consideran que es el momento indicado para profundizar en el trabajo conjunto con los tucumanos.
Como Tucumán no es una zona endémica ni de Dengue, ni de las Zika o Chicungunya - las enfermedades el Aedes Aegypti- para que se produzca un nuevo brote, es necesario que ingrese alguien a la provincia con la enfermedad y que en la provincia haya mosquitos para que piquen a esa persona y comience un nuevo ciclo.
"Que no seamos zona endémica, sumado a la situación particular del Covid, creemos que es probable que no tengamos una nueva epidemia. Sin embargo, consideramos que es el momento propicio para intensificar los trabajos con la comunidad, porque se encuentra particularmente sensibilizada por el último brote", detalló Andrea Lascano, titular del área en diálogo con eltucumano.com.
En esta dirección subrayó que es necesario trabajar tanto con el gobierno local como con la comunidad. Si bien desde Salud se trabaja durante todo el año en la prevención del dengue, entre septiembre y octubre se lanza el plan de verano.
"Lo que se insta en el periodo de invierno es hacer todo lo que es campaña de prevención, en las que las familias, comunas, los municipios para que trabajen fuertemente en la eliminación de inservibles y de criaderos potenciales de los mosquitos", explicó la profesional. Además, añadió que cuando arrancan las lluvias y con el aumento de la temperatura, el trabajo que hay que hacer es controlar que esos sitios estén correctamente saneados. "Ese es un control familiar, comunitario, en los que comunas y municipios tienen que estar comprometidos", expuso.
En esta dirección Lascano, detalló que desde el Ministerio se logró elaborar una estratificación de las zonas de riesgo del gran San Miguel de Tucumán identificando los lugares en los que hay que profundizar tareas. "Este mapa de riesgo está asociado a la vulnerabilidad social y a condiciones ambientales pre existentes relacionados a la cercanía de basurales, canales y sitios baldíos que son condiciones que aumentan el riesgo. Sumado a la vulnerabilidad social. Es más intenso y lo que se pretende es acompañar a las familias para eliminar la mayor cantidad de Recipientes posibles", comentó.
La referente remarcó la importancia de que, tras la última epidemia en la provincia, son muchas las familias que han incorporado prácticas de eliminación de inservibles. "Tal vez por haber pasado situaciones complicadas en la última epidemia de dengue, han cambiado hábitos. Por eso es un momento especial para avanzar en la concientización de comunidad y autoridades. Son enfermedades que hay que acostumbrarse a prevenir permanentemente porque en cualquier momento se pueden introducir en la provincia", concluyó.








