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Conmoción: murió el piloto Eduardo Deheza al caer de un parapente en Vipos

Tragedia

El séxtuple Campeón Argentino Master se precipitó sobre una finca ubicada en el kilómetro 1.335 de la Ruta 9. El vínculo con el caso Natalia Vargas.




El piloto de parapente Eduardo Deheza murió este domingo al precipitarse sobre una finca ubicada en el kilómetro 1.335 de la Ruta 9. 

El deportista tenía 60 años y era reconocido en la actividad, dado que fue uno de los pioneros en realizar este tipo de vuelos en Tucumán. Si bien aún la Policía de Tucumán no confirmó oficialmente la noticia, familiares y amigos lo despiden con afecto en las redes sociales.

Deheza ofrecía cursos de vuelo y vuelos biplaza a tucumanos y turistas. Su trayectoria como instructor y su consagración como Campeón Argentino Master en los años 2007, 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015 le valieron reconocimiento tanto en la provincia como fuera de sus límites. 

 
El caso Natalia Vargas

En 2017, Deheza quedó implicado en el trágico accidente de la joven médica Natalia Vargas, quien de vacaciones en la Provincia por las fiestas de fin de año, se comunicó con él para realizar un vuelo en parapente junto a una amiga alemana. Tras el despegue, el arnés que la sujetaba se soltó, y Natalia perdió la vida al caer al vacío. Frente a la denuncia de la familia, Deheza responsabilizó al piloto Ariel Salazar: "la principal causa del accidente fue la omisión por parte del piloto en el momento de preparar al pasajero", argumentó en ese momento a través de un comunicado difundido en la cuenta de Facebook de Loma Bola Parapente.

"Asumo mi responsabilidad de ser quien hizo el contacto con Natalia para realizar el vuelo y habérselo derivado a mi amigo y colega Ariel, siendo esto una práctica de costumbre entre los pilotos cuando llegan grupos para realizar un vuelo, ya que la idea es hacer vuelos simultáneos", completó el piloto y reforzó su teoría de que se trató de "un error humano"

"Conozco a Ariel desde hace 28 años cuando éramos pilotos de aladelta. Conozco su capacidad, su seriedad y su experiencia. Lamentablemente nadie está exento de cometer un error alguna vez. Si bien el sistema del auto-chequeo por el propio piloto funcionó correctamente hasta este fatídico suceso, se puede concluir que el error humano se presenta en algún momento. Esto sin duda nos lleva a replantear, para el futuro, el sistema de seguridad pre vuelo, con el objeto de evitar que esto vuelva a ocurrir".