"Nos enteramos a la noche": así vive Monteagudo tras el primer caso de Coronavirus
La comuna de Simoca tiene 800 habitantes y Carlitos Lizárraga, el querido vecino de la biblioteca móvil, revela el panorama actual. Cómo se produjo el contagio y cuál es el estado de salud de la vecina que preocupó a todos.
Carlitos Lizárraga, el vecino más querido de Monteagudo.
Carlos Lizárraga es uno de los vecinos más queridos de Monteagudo y está llorando. Se quiebra porque de los cientos de libros que ha leído, y guarda en su biblioteca móvil, en ninguno ha visto lo que está viviendo: “Ni en los de terror ni en los de ciencia ficción, amigo. Más allá de Monteagudo, esta pandemia mundial nunca imaginé verla con mis propios ojos”.
Pero si Carlitos, el vecino que hace leer a chicos y grandes en la plaza de Monteagudo, está preocupado es porque esa palabra que ha leído en tantos titulares y que ha llegado a tantos pueblos, comunas, y ciudades de Tucumán, también está en Monteagudo: “Nos enteramos a la noche. Lamentablemente es una chica que estaba cuidando a la señora que falleció en Concepción. Se trasladó para acá. Ahora le están haciendo hisopado a la familia”.
Este miércoles, Monteagudo despertó distinta, con ese silencio que se siente: “Estaba el doctor con los trajes blancos y los enfermeros al cuidado de la familia. En los grupos de WhatsApp de la comuna, lo que más se lee son cadenas de oraciones por la familia, porque no pase a mayores. Gracias a Dios la chica está bien de salud, con todos los cuidados”.
Al cuidado de su padre mayor y de su hermano, Carlitos Lizárraga acompañó a su padre esta mañana a la clínica por un achaque de la edad y vio el escenario: “No había gente comprando en el supermercado. Será por el frío o porque tiene miedo, pero no había nadie. Además, se extremaron más los cuidados en el control al pueblo”.
Era de noche, ya el mate estaba lavado con mucha azúcar, cuando Carlitos se enteró: “A través de la página oficial de la Comuna fue. Por ser la primera vez que pasa algo así en este pueblo, hay preocupación. Hay que extremar los cuidados. Nos damos cuenta que el virus puede andar por donde vos estás caminando”.
A la cadena de oraciones que une al pueblo, Carlitos comparte: “Esto es un drama, todo lo que se está viviendo en general es un drama. La única opción es extremar los cuidados, usar barbijos, alcohol en gel. Aquí tenemos un CAPS donde el doctor Serapio viene los lunes, los miércoles y los viernes. Y el doctor Olalla, de la Comuna, está los martes y los jueves. El fin de semana queda la Guardia. El intendente Alberto Elías está al tanto de todo”.
A la espera de que los más de 20 mil libros que guarda en su casa salgan de los anaqueles y que vuelvan a las manos de los chicos, Carlitos anhela: “Somos 800 habitantes y un solo caso generó todo esto. Ojalá que no haya más y todo vuelva a la normalidad. No deseo más que nada volver a andar con los libros en la moto. Sólo me falta una fotocopiadora para hacer más libros y sería hermoso si alguien puede ayudarme cuando todo esto pase".
"Por ahora, lo cierto es que entristece lo que pasa. Me da mucha pena porque las personas mayores son las que más sufren, y si tienen alguna enfermedad corren riesgo. Insisto: la chica está bien de salud. En el nombre de Dios, que todo esto se termine y volvamos a ser felices”.










