Quién era Oscar Juárez, el sacerdote cuyo asesinato conmueve a Tucumán
conmoción
Fieles de la parroquia San Martín de Porres aún lloran el final del padre que el miércoles fue hallado muerto dentro de su casa parroquial. Sus comienzos en el seminario, sus estudios en Roma y el recuerdo de los que disfrutaban de sus homilías.
Oscar Antonio Juárez.-
Tucumán aún no sale de la conmoción luego de conocer el asesinato del sacerdote Oscar Antonio Juárez, que durante la mañana del miércoles fue encontrado en la casa parroquial de la Iglesia San Martín de Porres, ubicada en los cruces de las calles Castro Barros y San Martín.
El padre Oscar tenía 67 años. Habían nacido el 6 de febrero de 1953 en San Miguel de Tucumán,fruto del amor de don Carlos Antonio Juárez y Augusta Josefa Rossi. Fue bautizado el 10 de mayo de 1953.
Según contó el Arzobispado de la provincia, ingresó al seminario menor donde estudió todo el nivel secundario. Luego concurrió al seminario mayor el 7 de marzo de 1972, para ser ordenado sacerdote por manos de Monseños Blas Victorio Conrero el 17 de marzo de 1979 en la iglesia Catedral.
Once años después obtuvo la licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana el año, título que consiguió tras estudiar en Roma, Italia. Al regresar fue designado profesor en el profesorado en Filosofía y Ciencias Sagradas en el Seminario Mayor Arquidiocesano “Nuestra Señora de la Merced y San José” y Profesor del instituto Superior de Cultura Religiosa “Santo Toribio de Mogrovejo”.
Entre los años 1992 y 1993, estuvo brevemente como Juez del Tribunal Eclesiástico Interdiocesano de Tucumán
El 9 de abril de 1979 fue nombrado por el Arzobispo Monseñosr Conrero, Vicario Cooperador de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús. Monseñosr Horacio Alberto Bózzoli lo nombró Administrador Parroquial de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario en Burruyacú, el 3 de febrero de 1985. Luego fue nombrado párroco de la Parroquia Sagrada Familia de Alderetes, el 25 marzo de 1992.
Su llegada como cabeza de la Parroquia San Martín de Porres se daría el 7 de marzo de 2004, al ser encomendado por el Monseñor Luis Héctor Villalba como Cura Párroco del templo, cargo que desempeñó hasta este trágico miércoles.
“Aquí estamos, tristes con la noticia. Siempre íbamos a San Martín de Porres. Me ha dolido mucho que muera así, lo queríamos mucho, siempre íbamos a la Iglesia a escuchar la misa”, contó a eltucumano.com María Ines, una de las fieles que desde ayer lloran al padre Oscar.
Según la vecina, las homilías del querido sacerdote “llegaban a la gente: siempre ha sido una persona de gestos. Por ejemplo, cuando cumplías 18 años, un recordatorio; cuando era el aniversario de un matrimonio, a esa pareja le hablaba en especial; en los días de la Divina Misericordia nos daba oraciones en la capilla: entre cada papelito que repartía, uno estaba remarcado en una letra y a quien le tocaba ese papelito se ganaba algo. A mí me tocó un cuadro de la Divina Misericordia. Era un hombre que siempre estaba en el detalle”, relató la mujer.
“Las confesiones con el padre eran muy especiales. Él tenía su casita y nos hacía pasar al comedor, yo la llevaba mi hija, y siempre que lo buscábamos, nos abría la puerta de su casa. O elegía una casa en particular para iniciar las procesiones por Semana Santa o el Día de San Martín de Porres. Elegía la casa para armar un pequeño altar. Siempre ha sido amable con el prójimo, por eso nos duele lo que le ha pasado”, finalizó María Inés.

Investigación
De acuerodo a la fiscal Adriana Gianonni el padre fue asesinado de varias puñaladas. “Sería móvil de un robo, tenían todo listo para robar y lo sorprendieron al padre cuando ingresó. No estaba atado pero tenía una cinta que le daba vuelta en toda la cara”, informó la encargada de investigar el caso.
“Hay dos o tres puertas violentadas y es casi seguro que actuaron más de una persona, entre dos o tres”. Por el momento no hay sospechosos identificados, agregó la fiscal.







