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"Desde ayer que no duermo": la angustia del marido de la mujer buscada por la Policía

MÁXIMA DIFUSIÓN

María Graciela Luna fue al médico el viernes y no volvió a saberse más nada de ella. “Me pidió plata para el remis y fue lo último que supe de ella. Esperemos que esté detenida por romper la cuarentena. Ya comenzó el rastrillaje”. ¿Dónde está?

Se busca a María Graciela Luna.





María Graciela Luna tiene 38 años, salió de su casa en barrio Oeste II este viernes a las 15.20 y nunca más se volvió a saber de ella. “Sentía unas puntaditas en el oído, estaba con mareos, y después de unos días de dolor se fue para hacer un chequeo. Dejó el celular en la casa porque la maestra le manda deberes a mi hijo”, explica este sábado a la noche Esteban, el marido de María.

Mientras habla Esteban, la lógica tensión se percibe en el ambiente de su casa. Otro celular recibe notificaciones constantes, pero ninguna con la noticia que esperan recibir: “No tengo información de nada. Sabemos que ya se ha activado el protocolo de rastrillaje desde hace tres horas (a las 20) en la búsqueda de ella. Me está dando una mano la fundación Marita Verón, el 911 y la prensa. Ha sido publicada la foto en los hospitales, sanatorios, clínicas y dependencias, pero no aparece”.

A medida que comenzaron a pasar las horas, la preocupación creció en los seres cercanos a la familia de María Graciela Luna: “Anoche no aguanté más y salí a las 3 en remis a buscarla. La busqué por todos lados hasta las 6. Volví a mi casa y volví a salir a buscar a las 7. Fui a la Regional, a la Comisaría 1era, a todos los sanatorios y hospitales. Luego de las 17, me pidió la Policía que no interrumpiera el trabajo de ellos. Creen que en tres o cuatro horas tiene que haber novedades”.

Pese a lo delicada que es la pregunta, Esteban aclara: “No hubo ninguna pelea o enojo. Hace 18 años que estamos juntos. Quisiera creer que está detenida en una comisaría por romper la cuarentena. Yo no trabajo para una empresa fija, había conseguido trabajo el lunes en un negocio de carnicería, pero no tengo un trabajo  fijo para que me dieran el permiso para circular por la cuarentena. Pregunté en la comisaría si podían hacer una excepción, pero me dijeron que no lo tienen permitido”.

La última vez que la vio Esteban a su esposa María Graciela Luna fue el viernes a las 15.20: “Le dije que agarrara plata para el remis, se fue en auto y nunca más volvimos a saber nada. Venía con problemas de salud, con pastillas para la presión, calambres en la cara".

"Nosotros respetamos el tema del covid, le dije que fuera en remis rápido al médico y volviera. Desde ayer al mediodía que no duermo. Nunca pensaba que me iba a tocar a mí. Sólo me queda rezar, ponerme a Dios y a la Virgen. Por lo menos que me digan que está detenida, todas las dependencias estaban al tanto. Sólo quiero que aparezca”.