Presentan un nuevo tratamiento para los casos de psoriasis más severa

Expectativa

Es una enfermedad crónica que, sin suficiente información, puede generar rechazo social. Historias en primera persona y dónde buscar ayuda en Tucumán.




Si ya es difícil convivir con manchas en el cuerpo que, aun poniéndole todo el empeño, reaparecen y muchas veces pican y duelen, imaginemos si a ese malestar se le suma el rechazo social.  Durante siglos la psoriasis fue confundida con enfermedades infecciosas como lepra. También durante muchos años se la consideró solo una enfermedad “cosmética”, para la cual no existían tratamientos efectivos. Afortunadamente, los avances científicos de los últimos años posibilitaron una explosión de nuevas terapias que ayudan a mejorar calidad de vida de los pacientes.

A Lorena R. le diagnosticaron psoriasis a los 10 y tenía manchas en el cuero cabelludo, luego en codos, rodillas, zona sacra y cuello. Cuenta que fue difícil transitar la enfermedad pero que una situación particular la marcó a sus 18, cuando sufrió el rechazo para trabajar en un supermercado. “Sabían que era psoriasis y que no contagiaba, pero decían que no podían tener personas con enfermedades y menos si eran estéticas”, recuerda.  Hoy, con casi 40, no presenta signos de la enfermedad y se coloca vacunas cada 15 días, “aunque a veces el Estado se demora con las entregas”, reclama.

En Argentina se calcula que la psoriasis afecta a más de 800 mil personas. Recientemente, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó Guselkumab, un nuevo medicamento para los casos moderados a graves. Es la primera terapia biológica que bloquea selectivamente la interleuquina 23 (IL-23), el principal factor desencadenante de la respuesta inflamatoria de la psoriasis.

“Los estudios clínicos demostraron que este nuevo medicamento mejora significativamente la psoriasis en 8 de cada 10 pacientes, quienes han clarificado de forma completa o casi completa sus lesiones corporales, con resultados sostenidos en el tiempo”, explica Gabriel Magariños, dermatólogo y consultor en la especialidad en el Hospital Houssay, de Vicente López.

Guselkumab puede ser auto-inyectable por el paciente (una vez realizado el entrenamiento adecuado) y luego de las dosis iniciales, se aplica cada dos meses como mantenimiento. Su aprobación por parte de la ANMAT se basa en un conjunto de estudios clínicos de Fase III (se realizan para probar si un tratamiento nuevo es seguro y funciona bien comparado con el tratamiento estándar).

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad crónica y sistémica con períodos de brotes y de remisiones. No es contagiosa, es de origen autoinmune e inflamatoria, por lo que su impacto no se da sólo a nivel de la piel, sino también en otros órganos, incrementando el riesgo de artritis psoriásica, enfermedad cardiovascular, obesidad, depresión y enfermedades digestivas.

La forma más común de psoriasis es la psoriasis en placas, que se presenta con áreas de piel gruesa, roja o inflamada cubiertas con escamas plateadas. Las manchas a veces pican y duelen y pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo.

Una asociación para quitar las piedras del camino

La Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), cuyo sitio es https://www.aepso.org/, tiene un 0800 para guiar al paciente. “Lo más importante es encontrar el médico correcto, la mayoría de las llamadas son para buscar uno. A veces pasan entre 5 y 10 años para encontrar un diagnóstico correcto”, puntualiza la presidenta de la asociación y periodista, Silvia Fernández Barrio.

En el sitio se puede acceder a una cartilla con los médicos de todo el país, dermatólogos y reumatólogos, con experiencia en psoriasis y artritis psoriásica, lo que permite llegar más rápido al diagnóstico y al tratamiento.


Superar un estigma social

José Luis S. no sigue ningún tratamiento actualmente. Tiene costras rosadas en las piernas y en los codos y, cuando está más brotado, pican. Le diagnosticaron psoriasis a los 25, luego de una hepatitis tóxica. Desde entonces siente un poco de vergüenza cuando tiene que encarar a alguien, “por si luego se da una relación y tengo que mostrar las piernas”, confiesa.

Ana María S., tiene 68 y no presenta signos de la enfermedad. Le diagnosticaron psoriasis a los 14 y pasó por una treintena de médicos hasta encontrar un tratamiento que la equilibre. “Antes vivía de mangas largas y cuando iba a la playa todo el mundo me miraba como bicho raro”, rememora.

Dónde tratarse en Tucumán

En Tucumán los servicios de dermatología de todos los hospitales públicos atienen psoriasis. En el Hospital Avellaneda funciona una unidad específica a cargo de la doctora Beatriz Gómez. Está integrada por un equipo multidisciplinario (dermatólogos, reumatólogos, cardiólogos, gastroenterólogos, endocrinólogos y equipo de salud mental) para hacer un abordaje integral de la patología.

El servicio de Dermatología del Hospital Padilla a cargo de la doctora Silvia Salazar dedica un día de la semana para atender psoriasis, los jueves. Los turnos se dan durante toda la semana. El servicio está integrado por un equipo multidisciplinario que realiza controles clínicos para detectar posibles enfermedades, que puedan estar vinculadas a la psoriasis.

*Daniela Orlandi es periodista especializada en ciencia y salud. Trabaja como columnista de Los Primeros, tiene un programa de ciencia en Radio Nacional y se desempeña en el área de comunicación de la UNT


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