Mamá, papá e hijos son abanderados y mejores alumnos de La Costanera

HISTORIAS DE ACÁ

La familia Soria lleva el estudio y la insignia patria en el alma y en el cuerpo. Mamá terminó la secundaria con 33 años y es abanderada de su curso. Papá es mejor promedio. La hija mayor, egresada y escolta. El hijo del medio egresó de sexto grado como abanderado y la menor pasó a segundo de primaria como mejor promedio.




La Mamá: María. 33. Egresada de la escuela de adultos mayores de La Costanera, abanderada con promedio de 9,95. Quiere estudiar el profesorado en Matemáticas.

El Papá: Carlos. 34. Mejor promedio del ciclo básicos 2 de secundaria de adultos mayores de La Costanera, de donde egresará el año próximo. Trabaja como albañil y se destaca como dibujante.

La Hija Mayor: Aylén. 18. Egresada y escolta de la secundaria de La Costanera. Quiere estudiar para ser maestra jardinera en la Escuela Sarmiento.

El Hijo del Medio: Héctor. Terminó sexto grado como abanderado, con el mejor promedio. “No estudia y se saca siempre 10”, dice mamá. Quiere ser abogado.

La Hija Menor: Bárbara. Terminó el primer año de primaria con el mejor promedio de su clase.

Los Soria, de festejo.

"Estoy orgullosa", repite María, una y otra vez, y le sobran los motivos para estarlo. Acaba de terminar la secundaria en la escuela para adultos mayores de La Costanera como abanderada, con un envidiable promedio de 9,95. Su orgullo excede a su rendimiento académico y es extensivo al de toda su familia: los Soria, toda la familia, mamá, papá y sus tres hijos, terminaron el ciclo lectivo 2019 con los mejores promedios y las más altas distinciones.

"Desde chica me gustaba mucho la escuela. Antes no era pública, no pude seguir la secundaria porque tuve que trabajar", recuerda María, que a sus 33 años acaba de completar sus estudios secundarios . "Ellos son la otra cara de La Costanera", remarca su maestra Patricia Aguirre; la profe, es además maestra del papá Carlos en la escuela de adultos mayores y de Aylén, su hija mayor, que egresó este año como escolta y se prepara para estudiar en la Escuela Sarmiento y convertirse en maestra jardinera.

María también quiere seguir estudiando, pero el cuidado de sus hijos menores, Héctor y Bárbara, le impide acompañar a Aylén en la Sarmiento, como le planteó alguna vez Carlos, su compañero desde hace 18 años y el mejor promedio del ciclo básico 2 de la secundaria de adultos mayores de La Costanera.

"Me gusta el profesorado en Matemáticas, pero sólo hay privados acelerados", lamenta María, que aprovecha la tarde soleada del sábado para visitar a su mamá y planificar el ciclo lectivo 2020. En su escuela están gestionando dictar terciarios para los egresados como María, que mientras estudiaba trabajaba como empleada doméstica hasta hace 4 meses, cuando se quedó sin trabajo. 

Todos los días en la casa de los Soria están atravesados por el estudio: "nos levantamos bien temprano para que los chicos vayan a la escuela", detalla la orgullosa mamá, antes de enumerar que Aylén egresó como escolta del secundario este año, que Héctor egresó de sexto grado como abanderado y que Bárbara pasó a segundo año de primaria con el mejor promedio.

"Ellos siempre vieron nuestro esfuerzo, siempre les hemos dicho que 'más vale que se puede' estudiar", apunta, y comenta entre risas que Héctor no estudia mucho antes de las pruebas, pero siempre se saca 10. "Yo le decía que estudie, y él me decía 'si, ya se, mamá' y se sacaba siempre 10", dice, nuevamente, orgullosa. Héctor quiere ser abogado.

María, la mamá, abanderada.

Aylén, escolta.

"Vamos a cumplir 18 años juntos: él tenía 16 y yo 15 cuando nació nuestra primera hija", recuerda María, antes de hablar de Carlos, el papá de esta historia.

Carlos está haciendo el básico, el año que viene egresa. Tiene el mejor promedio de su clase. Carlos trabaja como albañil, pero tiene problemas de columna y "es duro para ir al médico", en palabras de la mamá de la casa. Su gran pasión es el dibujo y completó un curso de dibujo publicitario. Se dedicó a la panadería al quedar sin empleo, y suele vender lo que produce en los eventos escolares.

La profe Patricia Aguirre conoce muy bien a los Soria. Es maestra de los 'papás' en la escuela de adultos mayores y de Aylén en la secundaria. "Es una familia muy unida y muy presente en la escuela. A veces acá en La Costanera faltan oportunidades que ahora se les están presentando y hay que motivarlos y acompañarlos para que sigan adelante".

La profe Patricia con Aylén y Hernán Soria, primo hermano y talentoso músico egresado de la secundaria de La Costanera.

La escuela de La Costanera funciona desde hace cuatro años, y allí fue cuando el papá y la mamá se volcaron de lleno al estudio. María se sumó al plan de estudio Ellas Hacen, que tras ser desfinanciado por el Gobierno Nacional fue absorbido por la provincia bajo el nombre Hacemos Futuro, y desde allí se dedicó a terminar la secundaria, una de sus grandes cuentas pendientes.

"Nosotros somos muy unidos, estoy orgullosa de mí misma, feliz de haber terminado este sueño que tanto quería y de ver que mis hijos crecen y salen adelante. Queremos que sigan estudiando, veníamos hablando con Aylén para que siga estudiando por un futuro mejor, que piense en una carrera y en un trabajo. Yo trabajaba de empleada doméstica, un trabajo que no es para nada indigno, pero me gustaría algo más para ella: un gran trabajo y un buen sueldo", enfatiza María.

Los Soria se ayudan entre todos con las tareas, las del hogar y las de la escuela. "Le ponemos empeño al estudio, somos muy unidos y muy amorosos y siempre estuvimos juntos", revela al ser consultada por el gran secreto de la familia más estudiosa de La Costanera.

"Me gustaría decirle a las mujeres y hombres que aunque sean mayores pueden seguir estudiando y esforzarse para salir adelante", pide María, antes de seguir disfrutando la tarde, de descansar tras el fin del ciclo lectivo, de volver a celebrar el gran año académico de Los Soria, tan laureados, y de prepararse para seguir estudiando.

Los Soria, elegantes, felices y estudiosos.

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