La vivencia de otras víctimas, clave en la denuncia contra Alperovich

Escándalo Nacional

Milagro Mariona, vocera de la denunciante, relató los pasos previos que permitieron la base de seguridad y contención sobre la cual, la joven pudo dar a conocer su calvario ante la Justicia y ante la sociedad. "Es una reparación colectiva", dijo.

Belén López Peiró, Thelma Fardín y Virginia Ducler. Tres mujeres que se animaron a contar abusos en primera persona. Foto de Infobae.




La sobrina segunda del senador nacional José Alperovich, se apoyó en el relato de otras víctimas de abuso sexual y en el movimiento feminista tucumano para poder realizar la denuncia de violación en su contra.

“Leyó a Thelma Fardín y a Belén López Peiró”, explica en diálogo con eltucumano.com, Milagro Mariona, vocera de la joven denunciante. Ambas autoras relatan en las páginas de sus respectivos libros abusos sexuales a los que fueron sometidas y el proceso de reparación que les permitió el poder hablar. 

“El arte de no callar”, escrito por la actriz Thelma Fardín que denunció por violación a Juan Darthes en 2018, enlaza en primera persona, su experiencia personal con los testimonios verídicos de otras víctimas de abusos sexuales. 

Por otro lado, uno de los libros que más impacto generó en ella fue “Por qué volvías cada verano”, el relato de la joven periodista Belén López Perió. "Fue con el que más se identificó", añadió Mariona. En sus páginas se habla sobre un abuso intrafamiliar, reiterativo y prolongado a lo largo del tiempo. Cuando las clases terminaban, Belén iba a pasar el verano a la casa de sus tíos y sus primos. Allí su tío abusaba de ella.

También leyó "Teoría King Kong", de Virginie Despentes que aborda, entre otras cuestiones, la culpabilidad que genera el haber sido abusadas, violentadas sexualmente. 

Estas obras literarias, entre otras, le mostraron que se podía hablar y denunciar con un efecto reparador. “A partir del caso de la denuncia contra Darthes, que hace Thelma, ella ve la posibilidad de denunciar. Ella ahora quiere ser reconocida como denunciante, ya no víctima. Para ella es importante poder salir del lugar de víctima para ser denunciante”, explica Mariona.

Por último, la vocera de la joven destaca el contexto posibilitador de esta grave denuncia. Solo hecho de que exista el feminismo, existe la posibilidad de hablar. Es algo transversal,  todas las mujeres que me rodean han sufrido abusos en sus vidas. Esto es una reparación colectiva. Cada vez que una mujer se anima a romper el silencio, la oscuridad, se desparrama un ‘polvo mágico’ que permite además de identificarse, animarse a hablar.

¿Por qué la figura de vocera del caso?

Antes de decidir denunciar, la joven se comunicó con personas pertenecientes al Colectivo Ni Una Menos de Tucumán. Su objetivo era alertar al movimiento sobre el tenor de la acusación. Es allí donde se decide acompañar la denuncia legal con una estrategia comunicacional. “Teniendo en cuenta el peso y la figura pública del denunciado, junto al equipo técnico se decidió que alguien diferente al abogado, hable con los medios. Él estaba sobrepasado con los aspectos legales y técnicos”, relata.

Uno de los principales objetivos fue el de resguardar su identidad, protegerla. Pero también era necesario que la persona que se comunique con los medios locales y nacionales, pueda hablar con un discurso con perspectiva de género. “Ahí buscamos la manera de comunicar y tener un discurso con perspectiva de género, que no esté vinculado a un espacio político, yo soy militante feminista. Del otro lado querían hacerlo parecer como algo partidario”, aclaró.

Cabe recordar que la declaración de la denunciante tuvo lugar el lunes 25 de noviembre, Día Mundial contra la Violencia hacia las Mujeres.









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