De manera espontánea: qué declaró "El Militar" Sosa durante el juicio por el crimen de Érika Álvarez
Durante la segunda jornada del debate oral por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, el principal imputado sorprendió al brindar su testimonio, admitir el traslado del cadáver e intentar exculpar a su exempleado. En el mismo debate, especialistas forenses expusieron los pormenores del hallazgo de la víctima.
Foto Ministerio Público Fiscal.-
El debate oral y público por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, tuvo este martes 27 de octubre una segunda jornada clave marcada por la declaración inesperada de Felipe Sosa, el principal acusado por el crimen. Durante la audiencia, Sosa sorprendió a las partes al manifestar de forma espontánea su voluntad de declarar para referirse a las circunstancias en las que fue descartado el cuerpo de la joven y ofrecer disculpas a las familias involucradas.
En el transcurso de su exposición, el acusado observó las imágenes del basural proyectadas en la sala y reconoció de manera explícita su responsabilidad en la disposición del cadáver. Al respecto, el imputado manifestó que dejó el cuerpo en dicho lugar entre las 10 y las 12 del mediodía, asegurando a su vez que actuó de forma totalmente independiente y sin la participación de ninguna otra persona en ese accionar.
Un tramo central de la declaración de Sosa estuvo dirigido a desvincular a Jorge "Chicho" Díaz, su exempleado y también imputado en la causa. Según sostuvo el acusado, Díaz es la única persona de las involucradas que no tenía absolutamente nada que ver con los hechos y no sabía lo que había ocurrido en su vivienda. Sosa remarcó que consideraba profundamente injusta la situación procesal de Díaz y subrayó que esta audiencia representaba la primera oportunidad formal que tenía a lo largo del proceso judicial para realizar dicha aclaración.
En esa misma línea, el imputado aprovechó su intervención para pedir disculpas a las partes y hacer una mención explícita a las familias de las distintas personas vinculadas a la causa, entre las que citó a Justina Gordillo, sospechosa de encubrimiento; a Nicolás Navarro Flores, quien ya cuenta con condena en el expediente; y al propio Díaz. Asimismo, Sosa hizo referencia a una serie de cuatro llamadas telefónicas que efectuó con posterioridad a los acontecimientos registrados en su domicilio, admitiendo ante los jueces que reconoció que no debería haber realizado dichos contactos.
La jornada judicial contó además con los testimonios de dos especialistas del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), quienes expusieron los avances del trabajo técnico realizado en la escena del hallazgo. Se trató del coordinador del lugar del hecho e integrante del área de Criminalística, sumado a un profesional perteneciente al Departamento de Química Legal, quienes efectuaron un pormenorizado repaso de la carpeta técnica y del registro fotográfico incorporado a la investigación.
Durante la presentación de las pericias, los especialistas describieron minuciosamente el estado en el que fue encontrado el cadáver de la víctima. Según detallaron los profesionales, el cuerpo de la joven se hallaba completamente desnudo, envuelto en bolsas negras de consorcio que estaban sujetas con cintas adhesivas, y presentaba nudos en la zona de los tobillos y en el cuello. Todas estas evidencias, incluidas las bolsas, las cintas y las cuerdas encontradas en la escena, fueron debidamente secuestradas por los peritos para su posterior análisis de laboratorio.
La particularidad de la escena fue destacada por uno de los peritos del ECIF al enfatizar la modalidad empleada para ocultar el cuerpo. El especialista, que cuenta con 22 años de trayectoria profesional en la fuerza, afirmó durante su declaración que en toda su carrera nunca vio algo similar ni encontró un cuerpo envuelto de esa manera.






