Condenaron a cuatro años y medio de prisión a Diego Zerda por la instigación al suicidio de Karla Robles y amenazas a su hermano
La jueza Fanny Siriani le impuso una pena de cumplimiento efectivo al dar por acreditados el dolo, el nexo causal en un contexto de violencia de género y las intimidaciones a la familia; la Fiscalía había solicitado seis años.
Este lunes, 26 de octubre, Diego Zerda (34) fue condenado a la pena de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo tras ser hallado culpable de los delitos de instigación al suicidio en perjuicio de Karla Robles (27), en concurso real con amenazas simples dirigidas hacia el hermano de la víctima. La sentencia fue dictada por la jueza Fanny Siriani, quien hizo lugar a la teoría del caso expuesta por la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Fiscal, encabezada por el fiscal Pedro Gallo, junto a las investigadoras Carolina Brito Ledesma y Paula Ponce. Aunque la representación fiscal había requerido una condena de seis años de prisión, la magistrada fijó la pena en cuatro años y medio al ponderar el consumo problemático que padece el imputado como elemento atenuante. Asimismo, a solicitud del fiscal Gallo, se dispuso la prisión preventiva de Zerda por el plazo de cuatro meses hasta tanto la condena adquiera firmeza.
De acuerdo con la acusación fiscal, Zerda y Robles mantuvieron una relación de pareja durante aproximadamente cinco años. Desde el año 2022, el imputado ejerció de manera sistemática violencia física y psicológica en contra de la joven, profiriéndole en continuas oportunidades palabras hirientes y amenazas. Mediante este accionar reiterado, el acusado persuadió y convenció intencionalmente a la víctima para que se quitara la vida.
En ese contexto, el 24 de octubre de 2025, alrededor de las 03:20 horas, mientras la víctima se encontraba en una habitación trasera de su domicilio, se ahorcó con una soga sujetada desde la estructura de la ventana de su dormitorio, lo que le provocó el fallecimiento por asfixia mecánica por ahorcadura. Apenas minutos después del deceso, a las 04:17 de la madrugada de ese mismo día, Zerda envió un mensaje de audio vía WhatsApp a la línea perteneciente al hermano de Karla con la intención de amedrentarlo y amenazarlo de muerte.
Durante los alegatos de cierre presentados el viernes pasado, el fiscal Pedro Gallo remarcó la gravedad del sometimiento padecido por la víctima: “No podemos invisibilizar el sometimiento y la vulnerabilidad que tenía Karla cuando se quitó la vida que tiene obviamente una vinculación directa con el contexto de violencia de género. Karla se quita la vida sumida en una absoluta vulnerabilidad que era conocida y aprovechada por Diego Zerda, quien la manipulaba y dominaba esto es importante para entender la capacidad y el poder de persuasión que tuvo Zerda esa noche sobre Karla y de la cual se sirvió para cometer el hecho”.
Al dictar sus fundamentos, la jueza Siriani sostuvo que durante el debate quedaron plenamente acreditados tanto el dolo como el nexo causal de la conducta atribuida a Zerda. Al respecto, la magistrada señaló que el condenado “sabía que podía sugestionarla con amenazas de brujerías y alejarla del círculo de contención”. Respecto al segundo hecho imputado, la jueza declaró que también quedó probado y afirmó que el acusado “coartó la libertad de la familia” al hacer referencia al audio enviado al hermano de la joven.
Para arribar al veredicto condenatorio, resultaron determinantes los informes elaborados por los peritos de Informática Forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Asimismo, fueron fundamentales los testimonios aportados por las amigas de la víctima, quienes hicieron entrega de las capturas de pantalla de las conversaciones que Zerda intentó eliminar mediante el formateo de su teléfono celular.







