Lluvia, paila de cobre y Nutella: la ruta del churro perfecto en el centro tucumano
En una mañana gris y lluviosa en el centro tucumano, el móvil de Franco Carletto para La Tucumana de Mañana visitó una churrería histórica con sello del antiguo Mercado del Norte. Secretos de una tradición que lleva 46 años, la paila con 30 litros de aceite de girasol virgen, el corte artesanal a tijera y la cata en vivo del churro más tentador.
Franco Carletto realizó su móvil en directo desde la calle San Martín, en plena zona bancaria del microcentro, para dialogar con Gabriel Sanzano y Alfredo Aráoz en La Tucumana de Mañana por FM latucumana 95.9. En una jornada marcada por el regreso precipitado de la lluvia y las bajas temperaturas, el equipo radial se refugió en un emblemático local para mostrar cómo el mal tiempo se convierte en la excusa ideal para reconfortar el paladar. "Se cumplió el pronóstico y volvió a llover temprano. Salimos a la calle y la gente está cansada del frío, pero hay a quienes les viene bien este bonus track de invierno y lluvia. Nos vinimos a una churrería donde están saliendo calientitos porque el clima se presta", presentó Carletto mientras mostraba el movimiento en el salón.
Allí tomó contacto con Luciana, encargada del negocio familiar, quien repasó los orígenes del emprendimiento y su profunda conexión con la historia comercial de la capital tucumana. "En la familia empezaron con rotisería en el Mercado del Norte y alrededor del año 1978 arrancaron con la churrería la iniciativa de mi suegra. Cuando fue el cierre del mercado nos tuvimos que reordenar como pudimos fuera del edificio; hace cinco años que estamos en este local sobre la San Martín y, gracias a Dios, lo importante es que podemos sostener el trabajo", explicó la comerciante sobre la reubicación del puesto y la dispersión de los antiguos puesteros por distintos sectores del centro.
Al abordar la situación económica y el impacto de los costos de mantener una pyme, Luciana remarcó la importancia de priorizar los compromisos fijos y detalló el encarecimiento de la materia prima principal. "Nosotros priorizamos estar siempre al día con los alquileres. Lo que más ha aumentado es el tema del aceite porque trabajamos con mucha cantidad y usamos un aceite especial extra virgen de girasol, más puro y limpio que el comestible común. Cada paila que usamos requiere más o menos 30 litros de aceite", precisó. En ese momento, la transmisión mostró la llegada a la cocina del maestro churrero Marcelo, quien desde hace 15 años maneja el oficio con destreza única. "Somos los únicos en Tucumán que tenemos el sistema de freír en paila de cobre y hacerlo en forma de rosca continua. Es una masa pesada y se requiere de mucha fuerza y coordinación para armar la rosca", destacó Luciana.
El proceso artesanal acaparó la atención de la audiencia cuando se observó la carga del tubo de masa y la precisión de la cocción. "Yo soy la que corta los churros manualmente en la paila; la gente se sorprende porque es un corte absolutamente artesanal a tijera donde tratamos de que salgan parejos y perfectos", relató la encargada sobre la técnica. Al repasar las preferencias de los clientes, reveló las variedades más vendidas y la incorporación de una propuesta moderna: "El que más sale es el tradicional con azúcar y el relleno con dulce de leche, pero hace una semana agregamos el relleno con Nutella, que está saliendo muchísimo entre los jóvenes y adolescentes. Para acompañar, el clásico infaltable en el salón climatizado es el submarino o el chocolate caliente, que incluso lo piden los turistas durante todo el verano".
Para coronar el recorrido por la calle San Martín, Franco Carletto degustó en vivo un churro recién elaborado. "Es una bomba, miren lo que es este relleno de dulce de leche", celebró el movilero antes de despedirse.





