"Esta iglesia tuvo que ver mucho con nuestra patria": Jaldo encabezó la reapertura del templo de San Francisco
Tras ocho años sin actividades por severos deterioros estructurales, el histórico edificio reabrió sus puertas con una misa oficiada por el arzobispo Carlos Sánchez. El gobernador destacó el valor patrimonial del inmueble y la gestión conjunta con la Municipalidad para salvar el templo.
La Iglesia San Francisco reabrió sus puertas este domingo 4 de octubre tras ocho años de inactividad debido a severos deterioros estructurales. La ceremonia oficial estuvo encabezada por el gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, y contó con la celebración de una misa especial a cargo del arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, marcando la reanudación del culto en el predio.
El acto institucional reunió a un amplio abanico de autoridades provinciales y municipales. Jaldo asistió acompañado por su esposa, Ana María Grillo, y por la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. Asimismo, estuvieron presentes la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Vals; y el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur.
La comitiva oficial se completó con la presencia del presidente del Concejo Deliberante capitalino, Fernando Juri; la ministra subrogante del Ministerio Pupilar y de la Defensa, Marta Contreras Cuenca; el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín; la secretaria de Culto, Roxana Díaz; el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya; y la arquitecta Olga Paterlini de Koch, integrante de la comisión de puesta en valor del templo.
Durante su discurso, el gobernador celebró la recuperación del inmueble respetando su arquitectura original y ponderó la labor de los equipos técnicos. “Quiero felicitar a quienes trabajaron, se esforzaron y tomaron la decisión de reconstruir este templo con características muy especiales”, manifestó Jaldo, al tiempo que remarcó: “Muchas gracias a la comisión que llevó adelante la reconstrucción de esta iglesia y de este templo”.
En sus declaraciones, el mandatario reconoció de forma explícita el impulso dado por la intendenta Rossana Chahla para convocar tanto al sector privado como al Estado provincial. “Fue ella quien golpeó varias puertas, interesó a varias personas y también interesó al Gobierno de la provincia”, aseveró.
Respecto al significado de la jornada y la urgencia de las obras, Jaldo subrayó la oportunidad de los trabajos efectuados para evitar daños irreparables en la estructura. “Este 4 de octubre va a quedar y va a ser parte de la historia que ya tiene esta iglesia”, expresó, agregando que “por eso no solo se la reparó, sino que se la reparó a tiempo”.
El gobernador dedicó un tramo central de su alocución a repasar el rol de la Iglesia San Francisco en la construcción institucional de la Argentina, recordando su función como hospital militar durante la Batalla de Tucumán y el préstamo de mobiliario para las sesiones del Congreso de 1816. “Esta iglesia tuvo que ver mucho con la historia de nuestra patria argentina”, afirmó Jaldo, señalando además el protagonismo del gobernador Bernabé Aráoz, la devoción a la Virgen de la Merced y la acción del Ejército del Norte.
“No podemos desconocer la importancia que ha tenido el norte argentino, pero puntualmente Tucumán, en la declaración de la Independencia”, remarcó el mandatario provincial. A modo de cierre, instó a la comunidad a revalorizar la memoria local: “Por eso creo que los tucumanos, en momentos históricos como el que hoy estamos viviendo, debemos valorar esta reapertura”. “Valoremos lo que somos y lo que hemos significado en el presente y en el pasado”, concluyó.
Por su parte, la intendenta Rossana Chahla enmarcó la reinauguración en el contexto del día de San Francisco de Asís y su año jubilar. “Este año jubilar de San Francisco de Asís, el día de San Francisco, poder reabrir las puertas para que la gente pueda ver el proceso es realmente maravilloso”, manifestó.
Chahla hizo un reconocimiento formal al trabajo de Olga Paterlini de Koch y al grupo interdisciplinario de arquitectos e ingenieros estructuralistas. Detalló que entre las intervenciones municipales se destacó el retiro del cerco de obra que cubría la fachada y la realización de más de 35 pruebas de laboratorio para dar con el tono cromático original del edificio. “Estas cosas no se hacen solas, sino con muchas voluntades, pero además de voluntades, trabajo”, enfatizó.
En cuanto a la continuidad de las obras y el uso del espacio, la jefa municipal explicó que la siguiente etapa abarcará la restauración del patrimonio artístico con especialistas de Tucumán y Buenos Aires. También confirmó que habrá horarios fijos de misa en coordinación con el Arzobispado, se implementarán visitas guiadas turísticas por el templo y el claustro, y se continuará articulando con aportes de empresas privadas para iluminación y equipamiento.
El acto contó con la participación de Fray Emilio Andrada, integrante de la congregación franciscana proveniente de Córdoba, quien transmitió la satisfacción de la orden por la meta alcanzada. “Lo primero que siento es una gran emoción de ver rostros conocidos de hace ocho años”, declaró el religioso.
Andrada resaltó la comunicación permanente que mantuvo la Comisión de Patrimonio con la orden religiosa a lo largo de todo el proyecto: “En ningún momento dejaron de pedir autorización a la orden para todo lo que hicieron”. Consultado sobre el eventual retorno de los frailes a la residencia tucumana, el sacerdote aclaró que la posibilidad depende de la evolución de las vocaciones: “Todo depende de las vocaciones religiosas que ingresen a la orden y que perseveren”.
Con la reapertura formal concretada, el templo franciscan reanuda el culto público mientras avanzan las tareas sobre sus bienes muebles y artísticos.









