"Están arrojando cualquier cosa": Milei negó una recesión y cuestionó los indicadores
El Presidente apuntó contra las mediciones que muestran una caída de la actividad y sostuvo que los cambios estructurales de la economía distorsionan esos indicadores.
Captura de video.-
El presidente Javier Milei negó este domingo que la Argentina se encuentre rumbo a una recesión y cuestionó la forma en que se están midiendo los últimos datos de actividad. El mandatario sostuvo que los "indicadores desestacionalizados están arrojando cualquier cosa" y aseguró que la economía atraviesa un proceso de transformación estructural.
Las declaraciones se produjeron luego de que JP Morgan recortara su previsión de crecimiento para la Argentina en 2026 y anticipara para el tercer trimestre una contracción del 4% a tasa anualizada, equivalente a una caída cercana al 1% frente al trimestre previo.
El dato se suma a la baja del 0,6% del PBI durante el segundo trimestre, aunque todavía restan conocerse las cifras oficiales de agosto y septiembre para determinar si se configura una recesión técnica, entendida como dos trimestres consecutivos de contracción.
En diálogo con LN+, Milei rechazó las críticas a la marcha de la economía y apuntó contra los economistas que pusieron el foco en los últimos indicadores. "No puedo creer la deshonestidad intelectual de los economistas", afirmó, y sostuvo que algunos destacan los datos negativos por "el odio que le tienen a este gobierno".
El Presidente explicó que su administración presta mayor atención a otros indicadores debido a los cambios que, según planteó, atraviesa la estructura económica. "Se arman en función de la historia. Si una economía tiene muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal", señaló.
En ese sentido, mencionó el comportamiento del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) y sostuvo que la serie muestra una elevada volatilidad. Por ese motivo, afirmó que el Gobierno observa principalmente el indicador de tendencia-ciclo.
"Por eso nosotros nos enfocamos en el indicador tendencia a ciclo porque la economía está teniendo muchos cambios estructurales. Por eso están arrojando cualquier cosa", aseguró Milei.
El mandatario también proyectó que su gestión conseguirá "cuatro años seguidos de crecimiento" y afirmó que actualmente la Argentina se encuentra en niveles máximos de consumo, exportaciones y PBI.
En cuanto a la suba de la desocupación, que alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre, Milei relativizó el dato y sostuvo que se trata de cifras que "no son sustancialmente distintas a las de 2023". Además, señaló que el promedio histórico del país se ubica en torno al 9,8% y concluyó: "No tenemos un problema".
El Presidente vinculó el aumento del desempleo con un "reacomodamiento de recursos" y con una mayor cantidad de personas que salieron a buscar trabajo. En ese marco, aseguró que durante su gestión se crearon más de 500.000 puestos laborales y que la cifra asciende a 600.000 si se descuentan las bajas en el sector público. También sostuvo que el crecimiento de la informalidad comenzó en 2020, durante la pandemia.
Frente a la incertidumbre financiera, Milei buscó transmitir tranquilidad y volvió a poner el foco en la capacidad de pago del Estado. "Tenemos cerrado el financiamiento del sector público hasta el fin del año que viene. ¿Cuál es la probabilidad de default que da el mercado a este gobierno? Es cero. Eso en Argentina antes no pasaba. No es un tema menor", afirmó.
También se refirió a la dolarización de carteras en períodos electorales y enumeró las herramientas financieras que, según sostuvo, tiene disponibles el Gobierno. Mencionó más de u$s20.000 millones acumulados desde las elecciones, otros u$s20.000 millones correspondientes al swap con Estados Unidos, una cifra similar del acuerdo con China y una posición potencial de u$s15.000 millones en futuros.
En ese contexto, Milei sostuvo que esos recursos deben compararse con una base monetaria de aproximadamente u$s30.000 millones y afirmó que solo mediante operaciones de futuros el Gobierno tendría capacidad para absorber una porción significativa de los pesos en circulación.
El mandatario trasladó luego su análisis al escenario electoral y aseguró que el país enfrenta una definición entre dos modelos. "Esta es una oportunidad maravillosa para la Argentina. Los argentinos van a terminar decidiendo si quieren este modelo de progreso versus el modelo de la decadencia de los últimos 100 años", planteó.
Además, expresó su confianza en que una mayoría de la sociedad no quiere retornar a las políticas anteriores. Según Milei, "el 70% no quiere volver a ese pasado", y consideró que las próximas elecciones tendrán un peso central sobre las expectativas de los inversores.
La incertidumbre electoral también aparece entre los factores señalados por analistas para explicar el reciente aumento del riesgo país, que cerró la última semana por encima de los 600 puntos básicos, su nivel más alto del año.
Frente a las tensiones internas dentro del oficialismo, Milei relativizó las diferencias y sostuvo que forman parte de la propia dinámica del espacio. "Los liberales no somos manada; hay distintas miradas", afirmó.
En ese marco, destacó especialmente el rol de Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, pese a las diferencias públicas que mantuvo recientemente con algunas decisiones del Gobierno. Milei elogió su experiencia política al señalar que "conoce la lógica argentina" y lanzó una advertencia: "No la subestimen".
El Presidente también cruzó al exministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay, luego de sus cuestionamientos sobre el impacto de Vaca Muerta en Neuquén. Milei recordó su paso por la gestión de Mauricio Macri y lo calificó como "el campeón del gradualismo". Según sostuvo, aquel programa terminó "con una inflación duplicada y con el PBI casi un 4% abajo". "No tiene autoridad moral", cuestionó, y rechazó sus dichos sobre el sector energético: "Sí derrama".
Durante la entrevista, el mandatario también se refirió a la reorganización de la Quinta Presidencial de Olivos, donde fueron despedidos doce trabajadores. Milei justificó los cambios por razones vinculadas con la seguridad presidencial y aseguró que el predio recibió "el tratamiento de una base militar".
"La Quinta de Olivos tiene cuestiones de seguridad mucho más profundas", explicó el Presidente. En ese sentido, argumentó que las modificaciones responden a los riesgos asociados a su cargo y agregó: "Tengo algunos enemigos muy pesados".
Por último, Milei volvió a remarcar que la economía atraviesa una reasignación de recursos, que está cambiando la modalidad de consumo y que existen inversiones a la espera de definiciones. En ese marco, insistió en que la situación financiera del sector público se encuentra cubierta hasta fines del próximo año y rechazó que el escenario actual implique un riesgo inmediato de recesión o default. (Fuente Ámbito)







