Cabrera y Abdala en la previa de las elecciones en la UNT: "El oficialismo hizo una campaña de silencio"
La fórmula opositora para la conducción de la Universidad Nacional de Tucumán expuso sus propuestas de cara a la Asamblea Universitaria de este jueves. Criticaron la falta de debate por parte del oficialismo, defendieron la transparencia del nuevo voto nominal "para evitar la compra de voluntades" y explicaron su plan para combatir la deserción estudiantil a través de bandas horarias y laboratorios remotos.
Virginia Abdala, candidata a vicerrectora, y Miguel Cabrera, candidato a rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), conversaron con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, por FM La Tucumana 95.9. En la cuenta regresiva para la Asamblea Universitaria convocada para este jueves 3 de septiembre, la fórmula opositora compartió sus sensaciones, analizó las particularidades de un proceso electoral cruzado por la judicialización y detalló los principales ejes académicos de su plataforma de gestión frente al silencio de la propuesta oficialista.
Al reflexionar sobre el desarrollo de la contienda electoral, Cabrera comenzó señalando el extenso recorrido que realizaron para difundir su plataforma y conversar de cara a la comunidad, contrastándolo con los tiempos de la lista adversaria: "Ha sido un largo camino para nosotros dos, no tan largo para la fórmula oficialista". De esta manera, remarcó que mientras ellos llevan 10 meses compartiendo su programa de gestión, la lista oficialista inició su campaña pública casi sobre el límite de los comicios.
Por su parte, Abdala criticó con dureza la falta de confrontación de ideas y de debate en el ámbito de la casa de altos estudios: "Esta campaña ha sido extraña; ha sido una campaña del silencio y eso es lo que creemos que no debería volver a ocurrir en la Universidad Nacional de Tucumán. La UNT es una academia que se debe a la comunidad, que forma ciudadanos críticos y democráticos, y nos hubiera gustado que sea una campaña de voces y de ideas. Nosotros hemos transitado diez meses haciendo propuestas por escuelas experimentales, con el personal no docente y por las facultades, hablando con colegas y proponiéndoles lo que tenemos como plan de gobierno. Del otro lado tuvimos solo silencio". La candidata reveló que incluso propusieron formalmente un debate público que fue rechazado por sus adversarios políticos: "No vemos ideas a la vista y creemos que eso es algo que la universidad debe repensarlo".
Al referirse a la conformación de la fórmula oficialista encabezada por Sergio Mohamed, Cabrera admitió su sorpresa por la exclusión de Mercedes Leal del binomio de la oposición interna: "Fue una fórmula armada a último momento para sortear un problema que tenía el llamado oficialismo. Lo correcto, desde el punto de vista estatutario, era que la doctora Leal pudiera rearmar su fórmula. Nos llamó la atención que ella no sea parte de la fórmula oficial cuando no tenía ningún impedimento, pero son decisiones de las que realmente no tenemos la menor idea". Asimismo, el decano de Ciencias Exactas apuntó contra ciertas anomalías institucionales que marcaron el calendario y el armado del padrón electoral: "Hay particularidades a esta altura de los acontecimientos en la asamblea que se está por conformar. Hay consejereros asambleístas en tercer mandato, tanto decanas como asambleístas. Eso no debería haber ocurrido. Desde el vamos hubo una especie de desorden institucional que no tendría que haber ocurrido en la UNT y que oscureció la campaña".
Uno de los hitos históricos de esta elección será el estreno del sistema de voto público nominativo para elegir a las autoridades de la universidad, un mecanismo reglamentado y defendido firmemente por Cabrera, quien se desempeñó como coordinador de la Comisión de Órganos de Gobierno: "Estuve muy a favor de esta manera de votar porque me parecía y me parece que es más transparente. Pasamos del voto secreto origami a un voto público nominativo donde el elector, en una boleta única, va a marcar a qué fórmula vota. En ese papel va su nombre, se deposita en la urna y, al momento de retirar el voto, se lee en voz alta el nombre del sufragista y la fórmula que ha votado". Para el postulante al rectorado, este cambio metodológico es un paso fundamental para erradicar las viejas sospechas de corrupción de las asambleas anteriores: "He bregado mucho por el tema del voto nominal porque me parece que uno se tiene que hacer cargo de lo que vota. Esto surge de la experiencia de asambleas pasadas en las que se compraron los votos, lo cual incluso estaba firmado".
Al ser consultados sobre la gestión académica de la UNT, la fórmula detalló que su plataforma de trabajo se estructura en cuatro grandes áreas estratégicas: educación, vinculación, internacionalización y gestión: "Hemos sintetizado ese plan estratégico institucional en acciones concretas. Todos podemos estar de acuerdo en los lineamientos generales, pero el cómo lo instrumentamos es la parte delicada y hemos tratado de ser específicos en esos aspectos", explicó Cabrera. En el eje educativo, la prioridad absoluta de la dupla será revertir la preocupante deserción estudiantil y la baja en las inscripciones reordenando el cursado de las asignaturas: "Hoy en día un joven de 18 años, debido a las cuestiones económicas del país, quiere trabajar o necesita ayudar a su núcleo familiar. Y nosotros le proponemos un sistema donde tiene que estar todo el día en una facultad a la pesca de una asignatura. Proponemos unidades compactas de horarios, bandas horarias". Cabrera argumentó que este esquema beneficia también al plantel de docentes: "Al docente, ante los salarios magros que tenemos, le permite intercalar un segundo trabajo o realizar consultorías. Este ordenamiento, que parece una simple rutina, puede resolver un gran porcentaje de la deserción".
Asimismo, plantearon una estrategia de descentralización para profundizar y consolidar la oferta académica en las sedes de Bella Vista, Monteros y Concepción, enfocada en solucionar los desafíos lógicos de las carreras que requieren instrumental de laboratorio. Cabrera advirtió que trasladar equipos delicados de forma constante termina destruyéndolos, por lo que propuso dictar las clases teóricas en territorio e intercalar clases prácticas presenciales de forma quincenal en San Miguel de Tucumán. Adicionalmente, planteó aprovechar las herramientas tecnológicas basándose en la experiencia de Exactas: "Allí ganamos un concurso nacional sobre laboratorios remotos, que no es lo mismo que un laboratorio virtual. En el remoto uno ingresa a un servidor y desde allí manipula y acciona físicamente un circuito o instrumento real de electrónica o física. Eso funciona y es posible".
A las puertas de la crucial Asamblea, ambos candidatos manifestaron una profunda paz interior respecto a la tarea que realizaron a lo largo de este año. "Estamos tranquilos y con la conciencia del deber hecho. Virginia y yo hicimos lo que era correcto desde el inicio, defendiendo la institucionalidad de la Universidad Nacional de Tucumán como la defendemos en el aula y en el laboratorio todos los días", reflexionó Cabrera. En la misma línea, Abdala concluyó con el balance de su postulación: "Hemos hecho muchísimo en este tiempo. Hemos contribuido a la riqueza de la cultura política universitaria, la cual generalmente asume que solo hay que presentarse a elecciones cuando se está seguro de ganar, lo cual es muy pobre políticamente. Nosotros no estamos seguros de ganar, pero teníamos la tarea de enriquecer la cultura política con nuestra manera de hacer política, que desde el primer día fue la confrontación de ideas y no el ataque personal".







