La Cámara Federal de Tucumán suma un sexto juez y se dividirá en dos salas tras recibir la sanción definitiva
Con un fuerte consenso de 205 votos a favor, Diputados dio sanción definitiva a la división en dos salas del tribunal norteño, cuya estructura permanecía inalterable desde 1990. La diputada tucumana Gladys Medina fundamentó el proyecto detallando el colapso operativo provocado por el volumen de expedientes previsionales.
Tribunales Federales.-
La Cámara de Diputados aprobó ayer miércoles un histórico reordenamiento judicial que impactará de manera directa en la administración de justicia del norte del país. Con un amplio apoyo parlamentario que cosechó 205 votos afirmativos, se dispuso la reorganización de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. La medida establece que el tribunal, que hasta el momento funcionaba como un cuerpo único, se divida en dos salas y sume un sexto magistrado a su composición.
La reforma legislativa establece la creación de un nuevo cargo de juez de Cámara, elevando la integración total de la alzada a seis miembros. De acuerdo con el texto normativo, el gasto que demande la puesta en marcha de esta estructura se imputará al presupuesto general del Poder Judicial de la Nación. El magistrado que resulte designado en el cargo tomará posesión formal del mismo una vez que se acredite la existencia del crédito presupuestario correspondiente.
Asimismo, la ley contempla un esquema de transición clave para evitar la paralización de causas: hasta tanto el nuevo juez asuma sus funciones, cada una de las dos salas estará integrada por dos magistrados, bajo la presidencia común de un juez de Cámara. Este último tendrá la tarea de actuar indistintamente en cualquiera de ellas en caso de que ocurra una discrepancia entre sus dos integrantes estables y sea necesario alcanzar una mayoría de voluntades para dictar una decisión jurisdiccional. Ambas salas conservarán exactamente la misma competencia material, territorial y funcional que ostenta la Cámara Federal de Tucumán actualmente. Por último, el tribunal contará con un plazo de 90 días a partir de la sanción para dictar su propio reglamento interno de funcionamiento y resolver las subrogancias ante licencias, vacancias, recusaciones o excusaciones.
La voz de la provincia en el debate parlamentario estuvo liderada por la diputada nacional tucumana Gladys Medina, integrante del bloque Independencia. Al momento de fundamentar la urgencia de la reforma, Medina expuso cifras contundentes que ilustran el colapso operativo del tribunal. Detalló que en el año 2012 la Cámara Federal recibió 957 causas, pero que para el año 2015 —tras el traspaso masivo de expedientes previsionales dispuesto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación— el ingreso saltó drásticamente a 3.062 expedientes, iniciando una tendencia alcista que no se detuvo desde entonces.
"Mientras tanto, la estructura del tribunal es la misma que en 1990: un cuerpo único y 5 jueces que deben resolver absolutamente todo", sentenció la legisladora tucumana para justificar la importancia de la división en dos salas y la incorporación de un nuevo cargo de juez para atender de forma eficiente los miles de expedientes presentados en la región.
Por otro lado, la relevancia de los representantes tucumanos se hizo sentir también en las votaciones de las reformas económicas tratadas en la misma maratónica jornada del miércoles. Los diputados que responden directamente a la gobernación de Tucumán jugaron un papel estratégico al acompañar con su voto afirmativo el crucial proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, consolidando su peso político en el tablero de alianzas del recinto.
El espejo de Mar del Plata: otra cámara bonaerense que sale del colapso funcional
La sesión legislativa del miércoles también incluyó un tratamiento similar para la justicia federal de la provincia de Buenos Aires, donde se convirtió en ley la creación de una segunda sala (identificada como Sala II) para la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, la cual funcionará con tres secretarías de cámara. En este caso, la propuesta obtuvo 210 votos positivos en el recinto.
La diputada de la UCR, Karina Banfi, defendió la iniciativa —que había sido impulsada en el Senado por Maximiliano Abad—, señalando que la sobrecarga del tribunal marplatense venía siendo planteada sin éxito desde hacía décadas, habiéndose frustrado proyectos similares en 1992, 1994, 2000 y 2005. Por su parte, el legislador libertario Alejandro Carrancio aportó números al debate: precisó que el tribunal maneja casi 9.000 causas anuales y dictó 11.535 resoluciones el año pasado con solo dos jueces activos, lo que demuestra la altísima conflictividad de una jurisdicción que abarca el 40% del extenso territorio bonaerense.






