El Gobierno nacional privatizará el Belgrano Cargas por 50 años y Tucumán define su futuro logístico
El Ministerio de Economía de la Nación autorizó el llamado a licitación pública nacional e internacional para el ferrocarril de cargas. El pliego prevé el cobro de peajes, incluye los beneficios fiscales del RIGI y veta la participación de empresas estatales extranjeras.
Imgen de archivo.-
La provincia de Tucumán y todo el Noroeste Argentino (NOA) miran con atención los movimientos en el Boletín Oficial. El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, autorizó formalmente el llamado a licitación pública, nacional e internacional, para otorgar la concesión de las líneas ferroviarias de carga General Belgrano, General San Martín y General Urquiza. El proceso, enmarcado en el plan de privatización ferroviaria, busca transformar un sistema desgastado en un motor de competitividad para el comercio exterior.
Para la economía tucumana, el Belgrano Cargas representa una arteria de transporte vital. En la actualidad, este tren es la principal vía de salida para producciones regionales de gran volumen como el azúcar, los limones, granos y otros derivados agrícolas e industriales con destino directo hacia las terminales portuarias del Gran Rosario y la provincia de Santa Fe.
El recorrido de la línea Belgrano en Tucumán tiene un fuerte anclaje productivo. Las vías ingresan a la jurisdicción provincial desde los límites con Santiago del Estero y Salta a través del Ramal C y sus redes conexas, atravesando extensas zonas destinadas a la producción agrícola.
En su trayecto, el ferrocarril conecta puntos clave del interior tucumano como Gobernador Garmendia y Las Cejas. Además, las formaciones operan vinculando la capital de la provincia con desvíos logísticos e industriales privados. Un claro ejemplo de esto se observa en la zona de San Felipe, al sudoeste de San Miguel de Tucumán, donde el tren accede directamente a plantas de procesamiento. Esta infraestructura permite consolidar y despachar cargamentos de alto valor agregado sin depender de manera exclusiva del transporte vial de camiones.
Plazos, peajes y exclusión de capitales estatales extranjeros
La Resolución N° 1350/2026 fija un cronograma estricto para las empresas interesadas, quienes deberán realizar todas las gestiones digitalmente mediante la plataforma nacional CONTRAT.AR. El periodo para efectuar consultas sobre los pliegos de bases y condiciones técnicas estará abierto hasta el 28 de octubre de 2026 a las 10:00 horas. La presentación oficial de las propuestas económicas tendrá como límite el 11 de noviembre de 2026 a las 09:59 horas, procediéndose a la apertura de sobres un minuto después, a las 10:00 horas, bajo modalidad de acto público. Un comité técnico especial, integrado por Enrique Juan Eiras, María Pilar Trejo y Cristián Nicolás García, será el encargado de analizar las ofertas recibidas.
El modelo propuesto por el Gobierno nacional elimina por completo los subsidios y cánones estatales. El concesionario privado operará por un término de 50 años y obtendrá sus ingresos exclusivamente mediante el cobro de peajes a los operadores ferroviarios y la explotación comercial de predios adyacentes a las vías, tales como silos agrícolas o parques de transferencia logística.
En la versión final de los pliegos de condiciones se incorporó una cláusula sumamente restrictiva: se prohíbe formalmente la postulación de firmas que estén bajo control directo o indirecto de Estados extranjeros. Esta reglamentación busca impedir la participación de empresas públicas de origen chino vinculadas a su partido gobernante.
El pliego aprobado contempla la concesión de la infraestructura de vía de 7.594 kilómetros operativos distribuidos en 16 provincias argentinas, con acceso a cinco pasos fronterizos hacia Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay. En paralelo, se abre la opción para que los adjudicatarios compren el material rodante disponible mediante remates públicos, cuyos fondos se administrarán bajo un fideicomiso gestionado por Belgrano Cargas y Logística S.A.
El plan preliminar estima inversiones globales por un total de 755 millones de dólares para modernizar y renovar el sistema: 420 millones se destinarán a la línea San Martín, 260 millones al Belgrano y 75 millones a la línea Urquiza, estableciéndose un techo de financiamiento de 435 millones para todo el bloque.
Para apuntalar la llegada de capitales, el Gobierno amplió recientemente los alcances del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), permitiendo que los proyectos de renovación, transformación o desarrollo de infraestructura ferroviaria nueva accedan a sus beneficios fiscales y cambiarios. Esta inclusión del RIGI responde directamente a las exigencias planteadas por las corporaciones interesadas en pugnar por el control de la red, abriendo un nuevo panorama para la logística pesada del norte de nuestro país.







