Comienza el juicio al tucumano Santiago Budini por el crimen de Federico Toledo a la salida de un boliche
Santiago Leonel Budini enfrenta una posible pena de hasta 15 años de prisión acusado de asesinar de un certero golpe en el rostro a Federico Toledo, de 20 años, y de herir a un amigo de la víctima frente al local bailable “Howard’s” en septiembre de 2025.
El pasado martes 18 de agosto dio inicio el juicio oral y público por la muerte de Federico Toledo, hecho ocurrido el 20 de septiembre de 2025 en la avenida Sarmiento al 1200 de San Miguel de Tucumán. El acusado es Santiago Leonel Budini, de 22 años, quien debe responder por el homicidio de Toledo y por las lesiones causadas a Mateo Martí, amigo del fallecido.
La investigación, llevada adelante por la Unidad Fiscal de Homicidios II a cargo de Carlos Sale, califica el accionar de Budini como homicidio simple con dolo eventual en perjuicio de Toledo, en concurso real con tentativa de homicidio simple por el ataque a Martí. El auxiliar de fiscal Miguel Fernández adelantó que la pretensión del Ministerio Fiscal es de 10 años de prisión, mientras que la querella ha solicitado una pena de 15 años.
De acuerdo con la teoría del caso presentada por la Fiscalía, el incidente ocurrió alrededor de las 06:00 horas durante una conversación entre el grupo de Toledo y el acusado. Budini, quien posee entrenamiento desde temprana edad en disciplinas de combate como boxeo, taekwondo, MMA y Jiu-Jitsu, habría aprovechado su superioridad técnica para atacar de manera sorpresiva.
En primer lugar, el imputado golpeó a Mateo Martí, provocándole fracturas en la nariz y en el seno maxilar derecho. Inmediatamente después, de forma repentina y sin mediar motivo, le propinó un golpe certero en el rostro a Toledo, lo que le causó un traumatismo encefalocraneano grave y un paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida en el acto. Tras el ataque fatal, Budini intentó continuar agrediendo a Martí mientras este huía, pero fue interceptado por un tercero y luego por el personal de seguridad del boliche.
La Fiscalía sostuvo que no existió una razón que disparara el hecho y que la violencia fue una construcción de Budini. Durante el alegato de apertura, el auxiliar de fiscal Fernández aclaró que no se discute la autoría de los golpes, ya que fue Budini quien los ejecutó, sino que el debate se centrará en determinar qué sabía el acusado sobre su potencialidad lesiva al momento de golpear y qué hizo con ese conocimiento.
El juicio, que se extenderá inicialmente hasta el 31 de agosto, contará con decenas de testimonios de amigos de la víctima, peritos del ECIF y personal del local bailable. Un punto clave será el testimonio de un joven que, años atrás, habría sido víctima de una agresión por parte de Budini que lo dejó tres días en coma, antecedente que busca demostrar el historial de violencia del acusado relacionado con su práctica de deportes de contacto.





