Tiene 12 años, perdió la vista y solo quiere aprender: el conmovedor pedido de un niño tucumano para volver a la escuela
Acompañado por su familia, Mateo Uriel Mansilla, busca desesperadamente un maestro de Braille que le permita retomar sus estudios y construir su futuro.
Foto captura de video Carlos Rosznercki.-
En una emotiva entrevista realizada por el periodista Carlos Rosznercki, se dio a conocer la historia de Mateo Uriel Mancilla, un niño de 12 años que vive en La Calera, Juan Bautista Alberdi. Hace aproximadamente dos años, Mateo perdió la visión a causa de un tumor que afectó su salud. A pesar de que fue atendido en el Hospital Garrahan, los médicos no pudieron revertir su ceguera.
Esta situación física derivó en una crisis educativa, ya que actualmente Uriel no puede asistir a la escuela. Aunque debería estar cursando la escuela secundaria, se encuentra fuera del sistema porque necesita un docente especializado en Braille que pueda acompañarlo dentro de una escuela común. Anteriormente asistía a la escuela Mercedes Sosa, pero hoy su educación está paralizada por la falta de recursos pedagógicos adecuados.
Su madre, Noelia Rearte, relató que desde hace dos años la vida de Mateo se ha vuelto mucho más compleja al tener que aprender a manejarse por sí solo. La familia ha realizado una búsqueda incansable de un maestro, pero no han tenido éxito en la zona. Si bien el niño aprendió a utilizar el bastón en una escuela de Tucumán, el traslado frecuente hacia la capital provincial resulta extremadamente difícil para ellos.
"Me gustaría aprender a leer con mis dedos y a escribir", expresó Mateo con la esperanza de ser escuchado. Su pedido es simple pero profundo: no solicita privilegios, sino la oportunidad de estudiar y aprender como cualquier otro niño. Por ello, junto a su madre, apelan a que el Ministerio de Educación y las autoridades correspondientes intervengan para brindarle una solución en las zonas de La Calera, Alberdi o Concepción. Su familia ha manifestado su total compromiso de acompañarlo a la escuela en cualquier lugar donde consigan una vacante con el apoyo necesario.







