"Los chicos lo siguen mucho": Lichi del Monte emocionó a sus compañeros en la inauguración de un museo en Amaicha del Valle
Lisandro Miranda Vázquez protagonizó un tierno momento en la Escuela del Bañado. Rodeado de amigos y canciones, el pequeño artista reafirma su profundo vínculo con la comunidad de Amaicha del Valle y su pasión por la música.
Lichi del Monte cantando en su escuelita de Amicha del Valle.-
Un clima de profunda alegría y comunidad se vivió recientemente en la Escuela del Bañado, en Amaicha del Valle, durante la inauguración del museo de la institución. El centro de todas las miradas fue Lichi del Monte, quien, rodeado de sus compañeros, entonó con sentimiento la canción "Lágrimas de amor". Sus padres compartieron un video del momento, donde se observa cómo el resto de los niños lo rodean y cantan junto a él en un ambiente de felicidad compartida. "Es un hermoso momento el que se generó con Lichi. Los chicos lo siguen; estaban felices cantando con él", relataron sobre la jornada en diálogo con la prensa.
Detrás de esa voz que hoy cautiva a miles, hay una historia de identidad y fortaleza. Lisandro Miranda Vázquez nació en Concepción, pero su familia —emprendedores que se radicaron en Tucumán hace 12 años— eligió vivir en una pequeña casa en el monte de Amaicha del Valle, entorno que le dio su nombre artístico.
Su conexión con la música comenzó prácticamente desde la cuna. Según relata su madre, Paula, antes del año de vida ya le cantaba coplas a su abuela. "En pañales, sin hablar, ya sostenía el ritmo del bombo y de la caja coplera", recuerda su familia, destacando que Lichi nunca mostró interés por los juguetes convencionales, prefiriendo usar maderas para simular que tocaba la guitarra. Al notar esta pasión, sus padres le regalaron su primera guitarra a los dos años; en el instante en que la tuvo en sus manos, sorprendió a todos ejecutando un rasguido de chacarera perfecto.
El talento de Lichi no tardó en trascender los cerros tucumanos. Un video publicado por un compañero de feria de sus padres, apodado "Nabu", se volvió viral rápidamente, alcanzando el millón de visualizaciones en TikTok. Con su voz y su guitarra, el pequeño deja atónito a quien lo escucha, transmitiendo una pasión que ha generado una comunidad de seguidores que crece día a día.
A pesar de su corta edad, Lichi es considerado un ejemplo de resiliencia y lucha, alguien que se levanta con más fuerzas para seguir haciendo lo que ama: cantar.
Consolidado como un artista querido por sus pares, Lichi del Monte continúa su recorrido por la provincia. Además de su reciente y emotiva participación escolar en Amaicha, tiene programada una actuación el próximo 23 de agosto en una chocolatada solidaria en Las Talitas. Asimismo, el 20 de septiembre formará parte del festival Confluencias Infantiles, donde seguirá demostrando que su voz es un lazo que une a toda la región.




