Uno por uno: los cambios propuestos por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán para transformar el servicio de colectivos
El plan municipal propone un rediseño total de la red con siete sectores funcionales, trayectos más directos y la eliminación de paradas excesivas. Buscan ahorrar un 20% en kilómetros recorridos y mejorar las frecuencias basándose en datos técnicos de la tarjeta SUBE.
Imagen de archivo. Foto SMT.-
La intendente Rossana Chahla presentó la Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros, un ambicioso proyecto que busca revertir décadas de desorden en el servicio de ómnibus. La iniciativa no es solo una declaración de intenciones, sino una hoja de ruta técnica elaborada por especialistas que plantea modificaciones estructurales en la forma en que los colectivos circulan por la capital. “Hay una decisión política de transformar nuestro sistema. Hay que dar una solución en forma inmediata”, sentenció la jefa municipal al dar inicio a la exposición del plan.
A continuación, detallamos los puntos centrales de la transformación propuesta:
1. La división en siete sectores funcionales
El cambio más profundo es la organización del sistema en siete zonas operativas. Esta segmentación se realizó analizando el volumen de transacciones, la cantidad de usuarios y la extensión territorial de la ciudad. Según la secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, “esta configuración permitiría el ahorro del 20% de los kilómetros recorridos”, lo que optimiza los costos y permite una lectura más funcional de lo que los vecinos realmente necesitan.
2. Eliminación de superposiciones y recorridos directos
El diagnóstico técnico reveló que la red actual es ineficiente porque muchas líneas realizan trayectos idénticos o atraviesan la ciudad de punta a punta, lo que genera demoras y sobrecostos. El plan propone acortar los recorridos demasiado extensos y diseñar trayectos más directos para que el vecino viaje en menos tiempo. La especialista María Julieta Daffonchio explicó que el estudio mostró “líneas superpuestas y recorridos sin pasajeros”, detectando una sobreoferta en algunas zonas mientras que otras están desatendidas.
3. Menos paradas para mayor velocidad
En el área central, el municipio detectó paradas separadas por menos de 150 metros. El plan contempla la eliminación de detenciones innecesarias, lo que permitirá que las unidades cumplan con las frecuencias de manera más previsible, consuman menos combustible y reduzcan el tiempo total de viaje.
4. Control estricto a través de la tarjeta SUBE
La tecnología será el gendarme del nuevo sistema. Se utilizarán los datos de georreferenciación y conteo de pasajeros de la SUBE para monitorear en tiempo real si las empresas cumplen con los recorridos y las frecuencias pactadas. “Cada peso destinado al transporte debe poder medirse, controlarse y explicarse”, enfatizó Chahla, vinculando la transparencia con la eficiencia del servicio.
5. Transición hacia energías limpias
A mediano y largo plazo, el proyecto estipula la incorporación de unidades que utilicen energía renovable. La intendente advirtió sobre la ineficiencia del esquema actual: “Estamos contaminando el ambiente, gastando combustible y siendo ineficientes”.
6. Infraestructura y seguridad
La propuesta integra medidas que ya se vienen aplicando bajo el Plan Integral de Movilidad Urbana (PIMU), como los carriles únicos para colectivos, la instalación de cámaras de seguridad dentro de las unidades y la colocación de nuevas paradas más modernas. Además, se garantiza la continuidad del Boleto Educativo Municipal (BEM) para los estudiantes.
Un proyecto abierto al diálogo
Pese a la rigurosidad del estudio, el municipio aclaró que no se trata de un diseño cerrado. Se ha abierto un plazo de 30 días para recibir observaciones de las empresas prestatarias (AETAT), los trabajadores (UTA) y los usuarios representados por FODECUS. El experto Facundo Benegas destacó que esta presentación es un “disparador donde habrá meses de trabajo con todos los actores involucrados” para lograr que la reforma sea sustentable. Por su parte, desde el sector empresarial, Jorge Berreta de AETAT adelantó: “Vamos a analizar las propuestas... nosotros vamos a aportar desde nuestro lugar” para optimizar el sistema.





