Macchiarola llamó a la oposición a ser "una boca única de expendio del voto" contra el peronismo
El intendente de Yerba Buena planteó, sin importar ideas o proyectos, que la única forma de interrumpir "40 años de hegemonía peronista" es unificar toda la oferta electoral en un solo bloque, a pesar de las crecientes diferencias con el sector libertario liderado por Lisandro Catalán. "No somos ovejas de nadie", avisó.
Foto Facebook/pablo Macchiarola.-
El intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, expuso con claridad su estrategia de cara a las elecciones 2027 en Tucumán. En una entrevista con el programa Sin Letra Chica, definió la necesidad de consolidar una oferta electoral indivisible. Según el jefe municipal, "nosotros para formar un espacio competitivo no peronista tenemos que estar todos, punto, es decir una boca única de expendio del voto opositor".
Esta visión, que prioriza el amontonamiento de fuerzas para evitar la dispersión que históricamente favoreció al Partido Justicialista, se sostiene en una lógica de supervivencia política más que en una convicción de proyecto común. Macchiarola argumentó que la sociedad les demandará esa unidad: "el vecino después nos va a decir 'Che, ¿por qué no se juntan si de 10 ideas tienen de ocho que son similares o iguales? ¿Qué los lleva a dividirse y a facilitarle al peronismo que una vez más gane el gobierno provincial?'". Para el intendente, el objetivo es "tratar de armar un gran frente que sea una alternativa muy competitiva y que nos permita ganar en mayo del año que viene".
Sin embargo, este intento de unidad choca frontalmente con la figura de Lisandro Catalán, presidente de La Libertad Avanza en Tucumán. Macchiarola endureció en el último tiempo su discurso contra director de YPF, cuestionando las formas en que se intenta construir ese liderazgo. "Yo no puedo pretender ser socio político tuyo y este vos no pidas absolutamente nada, vos vení a un rincón ahí calladito hasta que yo decida todo; eso no existe, eso no es real", sentenció, marcando que la negociación debe ser entre iguales.
La desconfianza es tal que en junio pasado, el intendente lanzó una grave acusación sobre un posible pacto entre los libertarios y el actual gobernador: "Tengo la sospecha de que Catalán tiene un acuerdo con Jaldo". Según su análisis, se trataría de "una manera de que la oposición en Tucumán salga partida: vos le facilitás el camino a ser electo gobernador y a cambio de eso yo te doy apoyo legislativo nacional". Al respecto, concluyó con dureza: "no tengo prueba pero tampoco duda".
Macchiarola dejó en claro que su espacio, que incluye figuras como Mariano Campero, José Cano y Agustín Romano Norri, no aceptará condiciones de subordinación. "A dialogar, no somos ovejas de nadie, no nos lleva puesto nadie nosotros vamos a competir". En un mensaje directo a la conducción libertaria, reafirmó: "no vamos a la cola de nadie, no somos ovejas de nadie, eso que le quede claro a toda [la línea de] Catalán".
Finalmente, el mandatario municipal insistió en que, pese a los roces, el diálogo es el único camino, aunque reconoció las dificultades actuales: "Si estamos dispuestos al diálogo, si estamos dispuestos a formar un proyecto conjunto que sea competitivo y podamos ganar el gobierno de Tucumán después de 40 años consecutivos de peronismo". No obstante, cerró la entrevista con una sentencia que resume la parálisis del armado opositor: "cuando uno no quiere, dos no pueden".






