Hugo Asch, el gobierno de Milei y el Mundial: "En vez de cantar por los pibes de Malvinas deberían respetar su memoria"
El periodista analizó en FM La Tucumana 95.9 el complejo escenario político nacional, advirtió sobre la estrategia oficialista para suspender las PASO y criticó el uso del fervor mundialista como distractor de una crisis de representatividad que pone al país al borde de la "disgregación".
Foto X/Selección Argentina.-
En una charla profunda con La Tucumana 95.9, el destacado cronista político Hugo Asch pintó un panorama sombrío sobre la actualidad institucional de la Argentina. Para el analista, el país atraviesa una crisis de representatividad y de formas que trasciende lo económico: "La Argentina está a un pasito de disgregarse. Estamos hechos bolsa y estamos haciendo bolsa lo que quedaba de sistema político", sentenció.
La estrategia detrás de la suspensión de las PASO
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la intención del Ejecutivo de evitar las elecciones primarias. Según Asch, no se trata de una cuestión de ahorro fiscal, sino de pura supervivencia política. "El gobierno está jugado a que las PASO no se hagan porque ellos piensan dos cosas: primero que les conviene para que se divida la oposición peronista y segundo porque Milei tampoco puede ir a perder", explicó.
En este sentido, advirtió que el capital político del Presidente es extremadamente frágil frente a un resultado electoral adverso en una instancia interna: "Milei no puede perder como cualquier presidente. Si pierde la interna, más que 'pato rengo', tiene que irse antes como Alfonsín". Bajo esta lógica, Asch identificó a la actual ministra de Seguridad como la pieza de recambio natural del modelo: "El mileísmo sin Milei que tienen como candidata es Patricia Bullrich".
Sin embargo, el tablero electoral también incluye a la Vicepresidenta, a quien Asch ve con ambiciones propias. "Creo que [Victoria Villarruela] va a ser candidata. A la oposición le conviene y la alientan porque le va a sacar un 5% por lo menos al electorado de Milei", analizó.
Provocaciones y "distracciones"
Para el periodista, el estilo confrontativo del Gobierno responde a una metodología de comunicación política heredada. "Hay una táctica que viene desde la época de Macri que es tirar un tema muy polémico [para que] por abajo pasen otras cosas", señaló, vinculando esto con la reciente defensa de la apertura de importaciones. "Milei está dispuesto a convertir Argentina en una especie de país como los que no tienen nada como los que no fabrican autos", agregó sobre el rumbo industrial.
Asch también fue muy crítico respecto a la gestión con las provincias, describiendo una relación de dependencia absoluta y asfixia financiera: "Las provincias del norte, si fueran empresas, estarían a punto de cerrar; necesitan la plata de Buenos Aires, están presas del envío de fondos". En este contexto, sostuvo que "este gobierno hace lo que se le da la gana... lo hace de manera tan brutal que no deja espacio".
El Mundial como espejo del "patrioterismo"
Finalmente, Asch reflexionó sobre cómo el fervor por la Selección Argentina suele mezclarse con la política de manera peligrosa. "El problema de este tipo de competencias es el patrioterismo, es el chovinismo, es el creer que somos los mejores del mundo", advirtió.
En una de sus frases más contundentes, llamó a separar el aliento futbolístico de la responsabilidad ciudadana: "En vez de cantar por los pibes de Malvinas deberían respetar la memoria. Deberían cuidarlos votando un poquito mejor; no es un tema de hinchada". Para el analista, la euforia deportiva no debe tapar la realidad social: "La Argentina está en una situación infinitamente más grave que cualquier equipo que esté compitiendo en el mundial".
Incluso un eventual cruce con Inglaterra fue visto bajo este prisma de riesgo social: "Si vos me preguntás cuál es el partido menos conveniente en este momento para jugarse es Inglaterra. Puede producir dos catástrofes: si gana, el fervor, el patrioterismo y el triunfalismo sería catastrófico".







