"No tenemos muchas más cosas": Milei defendió la apertura de importaciones y dijo que Argentina solo produce "dulce de leche" y "biromes"
El Presidente defendió la apertura comercial con una insólita comparación con Suiza, minimizando la capacidad productiva nacional y tildando de "precarios" a quienes cuestionan el ingreso de productos extranjeros.
Foto X/La Libertad Avanza.-
En recientes declaraciones radiales, Javier Milei volvió a encender el debate sobre la industria local con una frase tajante: “Si no importáramos, solo comeríamos dulce de leche”. El mandatario utilizó el ejemplo de Suiza —rival de la Selección en el Mundial 2026— para justificar su política de apertura, destacando que el país europeo es próspero gracias a que exporta relojes, chocolates, cortaplumas y servicios financieros, pero importa casi todo lo que consume en sus supermercados. Incluso, en tono irónico, sumó a Roger Federer como un producto de exportación ocasional de dicha nación.
Según la visión de Milei, si los suizos se guiaran por el nacionalismo económico, morirían de hambre o padecerían obesidad por alimentarse solo de chocolate. En esa misma línea, aseguró que los argentinos enfrentarían "problemas de sobrepeso tremendos" porque el dulce de leche sería lo único disponible. “Andaríamos con biromes en colectivo nada más. No tenemos muchas más cosas”, sentenció, omitiendo en su discurso la diversidad de productos fabricados por las pymes locales.
El jefe de Estado no ahorró calificativos para los críticos de la apertura comercial, acusándolos de tener una “precariedad intelectual grosera” y de ser “nacionalistas fanáticos de pacotilla”. Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con la realidad del sector productivo: las pequeñas y medianas empresas son las mayores generadoras de empleo en el país y hoy enfrentan un escenario crítico.
Los datos oficiales respaldan la preocupación del sector comercial, que es el más afectado por las políticas actuales. Según el Indec, las importaciones vía courier aumentaron un 113% en los primeros cinco meses del año, acumulando 513 millones de dólares. El impacto en el tejido empresarial es evidente: un análisis del CEPA revela que, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, 6.836 empleadores cerraron sus puertas, marcando el costo social de la estrategia económica oficial.
"Si me guiara por la estupidez de que todo tiene que ser argentino, solo comeríamos dulce de leche y tendríamos un problema enorme de sobrepeso. Andaríamos con biromes y en colectivo; no tenemos muchas más cosas. Es un nivel de precariedad intelectual grosero. Eso pasa con los…
— MDZ Mendoza (@mdz_radio) July 10, 2026







