"¿Sos argentino? No, tucumano... ¡Mavale!": el grito viral que retumbó desde las calles de Miami en pleno Mundial 2026
Carlos Cuozzo conversó con FM La Tucumana 95.9 sobre su vida en Estados Unidos, el éxito de su video humorístico y su visión sin filtros sobre la política y el fútbol a las puertas del Mundial 2026.
Carlos Cuozzo habló en exclusiva con Fm La Tucumana 95.9.-
En la previa de la gran cita mundialista, un video e viralizó en las redes sociales de los tucumanos: un hombre, a bordo de una imponente Cybertruck de Tesla y con un mate en la mano, respondía con identidad contundente ante la pregunta de si era argentino: “¿Sos argentino? No, tucumano... ¡Mavale!”. Ese hombre es Carlos Cuozzo, un emprendedor radicado en Miami desde hace más de dos décadas, quien en diálogo con FM La Tucumana 95.9 explicó que su video fue una forma de romper con la tensión actual.
“No es común el humor ese sarcástico, ese humor picante no es común y segundo, estar en un ambiente tan tóxico de pelea, ya que cualquier tema hace el crack, hace la división... la grieta”, analizó Cuozzo sobre la repercusión de sus imágenes, agregando que en el país del norte el clima es distinto: “Acá estoy acostumbrado a hacer algo un poco más refrescante porque vivimos en un ambiente mucho más relajado”.
Carlos dejó la provincia a los 31 años y, aunque hoy es ciudadano estadounidense, mantiene sus raíces intactas. “Llegué en el año 2000 acá, hace 26 que vivo acá... la mitad de mi vida joven la he vivido en Tucumán y la otra mitad adulta la vivo acá”. A pesar del tiempo y la distancia, su postura es clara: “Amo este país pero eso no quiere decir que me haya olvidado y no quiera mi otra patria”. Esa nostalgia se manifiesta en los afectos y las costumbres: “Lo único que se extraña realmente son los afectos... el terrunio lo hacen los afectos, el folklore, la música, la comida”. Incluso bromeó sobre su vehículo, señalando que en Miami le dicen que lo ha "choreado", pero él prefiere el término local: “Yo le corrijo el verbo para Tucumán, no es ese, es gateado”.
Su vida en Miami gira en torno al turismo, una industria que conoce a la perfección. “Nuestro negocio grande es el turismo... hacemos turismo receptivo desde hace 17 años con el Miami Shooting Tour”. Según Cuozzo, la ciudad es una verdadera "meca" que nunca descansa: “Miami es una meca del turismo increíble, es la ciudad de terminal de cruceros más grande del mundo... tenemos dos ejércitos invasores cada día, uno entrando y otro saliendo”. En ese contexto, su Tesla se ha convertido en una herramienta de marketing: “Paseo mi cartel luminoso rodante que se llama Cybertruck y lo muestro por toda esa zona”.
Como buen tucumano, el fútbol es parte esencial de su charla. Para Cuozzo, el impacto de los últimos años ha sido transformador: “La llegada de Messi ha enfocado muchas cámaras norteamericanas y del mundo en general hacia el mundo del fútbol”. Respecto al futuro inmediato, se animó a lanzar un pronóstico audaz sobre el equipo local: “Estados Unidos va a dar una sorpresa en este mundial... apuntan a estar entre los cuatro finalistas”. Sin embargo, marcó una diferencia técnica fundamental: “Los de acá son grandes atletas pero no tienen la picardía criolla que hay que tener para jugar fútbol... la gambeta es otra cosa”.
La entrevista también dio lugar a definiciones políticas y económicas con una mirada crítica sobre la realidad global. “Todos tenemos que rendirle cuentas a alguno de los tres padrinos que se divide el poder: la mafia china, la mafia rusa y la mafia norteamericana”. Respecto a la explotación de recursos en Argentina, como el litio, Cuozzo fue pragmático: “Deja que este padrino se instale, se lleve el 80% de la ganancia del litio, pero el 20% que te deja te va a volver un país millonario progresivo”.
Finalmente, reflexionó sobre cómo vivir en el exterior cambió su perspectiva: “Estamos opinando con una muy parcial cantidad de información... Yo era uno de los que casi se tatúa un Che Guevara hasta que me han educado acá”.
A pesar de los años fuera, el "tucumano básico" sigue siendo el sello distintivo de su hogar, incluso para las nuevas generaciones: “Mi hija habla primer idioma inglés pero segundo idioma habla tucumano básico”. Entre el mate, el Tesla y la expectativa por el Mundial, Carlos Cuozzo sigue siendo ese tucumano que, aunque viva en la meca del turismo mundial, no olvida de dónde viene.







