"Nos corrieron, yo no me quería ir": Yllana rompió el silencio y apuntó contra "las divisiones" en la dirigencia de San Martín de Tucumán
Luego de formalizar su desvinculación, el entrenador realizó un duro balance sobre la flamante dirigencia que, según contó, se encuentra dividida. La histeria del entorno y el proceso interrumpido: "San Martín salió campeón solo una vez en 116 años, entonces no podés salir campeón antes de empezar el torneo".
Andres Yllana. Foto Club Atlético San Martín.-
Andrés Yllana ya no es más el director técnico de San Martín de Tucumán. Tras estampar la firma que selló su salida formal del club, el entrenador brindó una entrevista exclusiva en Mundo Ascenso Stream donde dejó en claro que su partida no fue por decisión propia y que se va con la tranquilidad del trabajo realizado. "Si, recién terminamos los papeles que faltaban hacer. Ayer a la noche se había llegado a un acuerdo. Finalizado ese vínculo", confirmó sobre el cierre administrativo de un ciclo que, a su criterio, se vio afectado por un contexto que no ayudó a consolidar el proceso.
Con un tono firme, Yllana fue tajante respecto a su salida: "Nos corrieron, yo no me quería ir". El técnico defendió su gestión basándose en la regularidad estadística del equipo en un torneo que calificó como sumamente parejo. "Siempre estuvimos dentro de la clasificación: estuvimos segundo, tercero, cuarto, quinto y ahora estábamos séptimos", recordó, subrayando además el enorme esfuerzo que significó haber tenido que "refundar" el plantel con la llegada de 19 jugadores.
El entrenador apuntó contra la falta de paciencia y lo que considera una desconexión entre las expectativas y la realidad histórica de la institución. "San Martín es un equipo muy grande en convocatoria. Salió campeón solo una vez en 116 años, entonces no podés salir campeón antes de empezar el torneo", disparó. Para el DT, la ansiedad del medio nubla el análisis del trabajo diario: "Tuvimos tres lesiones importantes que por una cuestión económica no las pudimos suplantar... necesitábamos llegar a mitad de torneo para poder retocar lo que había que retocar".
Uno de los puntos más álgidos de su descargo fue la descripción del clima interno en la Comisión Directiva. Si bien rescató la figura del presidente Oscar Mirkin —de quien dijo que "se comportó bien" y que "manejaba bien" las presiones—, no ahorró críticas para el resto de la cúpula. "La dirigencia estaba un poco dividida. Me lo habían advertido. Tuvimos algunos encontronazos con otros dirigentes que son primerizos también", reveló. Según Yllana, estos directivos jóvenes carecen de equilibrio: "No saben mantener la tranquilidad... viven en su mundo de sus redes y de sus cosas, para ellos es un peso gigantesco".
"Yo soy de compartir datos con los dirigentes para su tranquilidad y para que vean los rendimientos, que es lo que buscamos y cómo se ve reflejado en la cancha pero a veces la opinión pública o ese aceleré que tiene el medio hoy acá que quieren ascender antes de empezar el torneo no lo deja ver esas cosas o se quedan solo con esa polémica que se genera o la histeria después del partido. No se analiza el proceso. El jugador nunca está conforme. Vas segundo, tercero, cuarto y es poco. Le ganas dos a cero a un equipo que va merodeando en la tabla y no alcanza. Entonces el ambiente laboral hay que tratar de que sea bueno al margen de las presiones. Hay que tratar de que el ambiente sea bueno sino nunca estar conforme. El jugador no rinde y no convive bien. Eso hay que decirlo a la gente. Queremos ascender, pero va a ser difícil el proceso y nos va a llevar un año o más de dos años. Los dirigentes que se animen a hacer eso tienen los clubes equilibrados. Normalmente logran los objetivos porque hay un conformismo en algún momento y el jugador se siente confortable", analizó el exentrenador.
En ese sentido, sobre las secuelas de la final perdida con Aldosivi: "Hay que comunicarlo. Hay que ser sincero. No hay que mentirle, tenemos que volver a empezar y va a ser duro. A seguir insistiendo. Teniendo un ambiente que sea aceptable para el jugador y que sea bueno para la actividad del jugador. Si no, es muy difícil".
Sobre los incidentes tras el último encuentro, donde le arrojaron bebidas desde la grada, el técnico negó cualquier tipo de provocación. "Me limpié la ropa solamente. No soy de hacer gestos... en los 30 años que tengo de carrera entre jugador y técnico jamás hice un gesto a la gente", aclaró. Asimismo, lamentó que la presión del entorno también "ciegue" el análisis de lo ocurrido en el campo de juego, especialmente tras el partido ante Quilmes: "Ganamos pero no nos cobraron el gol, peor. Hicimos todo lo que había que hacer... me anularon un gol que era válido".
Pese al sabor amargo de ser "corrido" de su puesto, Yllana se despidió destacando la relación con el plantel. "Pude hablar con los jugadores y se comportaron mil puntos con nosotros", concluyó, reafirmando su convicción de que el equipo seguirá peleando en los primeros puestos, aunque advirtió que para lograr objetivos a largo plazo es necesario un ambiente que no sea hostil para el futbolista.








