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El Banco Central permite la radicación remota de cuentas para atenuar la carga impositiva provincial

Economía

La normativa faculta a las entidades financieras a asignar cuentas abiertas a distancia en cualquier sucursal del país. La medida busca reducir el impacto de tributos como Ingresos Brutos, lo que genera preocupación por la recaudación en distritos con alta presión fiscal.

Foto Perfil.-





El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso, mediante la Comunicación “A” 8244, que las entidades financieras tienen la potestad de radicar en cualquier sucursal operativa del país las cuentas que hayan sido abiertas de manera remota. Esta nueva reglamentación se aplica independientemente del domicilio real del titular de la cuenta. El objetivo primordial de la autoridad monetaria es mitigar la incidencia de los impuestos provinciales y municipales sobre el sistema financiero nacional.

En el contexto actual, aproximadamente dos tercios de las nuevas cuentas bancarias se generan de forma no presencial. A partir de esta medida, los bancos podrán asignar dichas cuentas a sucursales ubicadas en jurisdicciones con menor carga tributaria, debiendo únicamente informar al cliente sobre esta asignación al momento de realizarla. Esta flexibilidad operativa permitiría a las entidades optimizar su estructura de costos impositivos.

La provincia de Tucumán se encuentra entre las jurisdicciones con mayor presión fiscal sobre la actividad bancaria. Según un relevamiento de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Tucumán aplica una alícuota del 9% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) a las entidades financieras, nivel que comparte con Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, y que solo es superado por el 9,10% de La Pampa. Esta carga impositiva se traslada de manera directa al costo del crédito, encareciendo los servicios financieros para los usuarios locales

El impacto para el erario público tucumano podría ser doble: por un lado, se prevé una posible merma en la recaudación del IIBB derivado de la actividad bancaria y, por otro, existe el riesgo de que los bancos concentren sus operaciones en distritos fiscalmente más competitivos. Esto último podría limitar el arraigo de las entidades en la provincia y afectar la oferta de préstamos a tasas competitivas para el sector productivo.

Desde el sector financiero, se sostiene que esta desregulación contribuirá a bajar los costos operativos y, eventualmente, a mejorar las tasas de interés para los clientes. Si bien el cambio normativo apunta a reducir las distorsiones que encarecen el financiamiento en el interior del país, el gobierno de Tucumán aún no ha emitido pronunciamientos oficiales sobre el alcance que esta norma tendrá en el territorio provincial. Especialistas señalan que la situación obliga a las provincias a revisar sus esquemas impositivos para evitar la fuga de base imponible hacia otras jurisdicciones.