Quién es El Messi
Está tomando un café con leche con tortillas. Está aquí, al lado de la Casa Histórica, pero nadie sabe quién es. Hasta que le gritan: “¡Eh, Messi! ¡Ahí te buscan!”. Cómo se llama. Cuál es su verdadero oficio. Cómo responde la gente cuando lo ve. Y cómo hace para sobrevivir a la crisis en tiempos de Mundial. | Por Alfredo Aráoz
Fotos: Gastón Hansen.
Está tomando un café con leche con tortillas. Está aquí, al lado de la Casa Histórica, pero nadie sabe quién es. Ni él sabe todavía quién es. Hasta que le gritan: “¡Eh, Messi! ¡Ahí te buscan!”.
El hombre de la máscara de Messi ahora le está pasando manteca a la tortilla cuando este periodista de eltucumano se acerca y le susurra sin que nadie nos escuche: “Amigo, ¿vos sos Messi?”.
Cuando El Messi habla, dice: “Sí, soy yo”. Y sonríe cuando le gritan los changos de la Casa Histórica, aquí rodeado de las camisetas que se venden de la Selección.
No hay vestuarios en el Paseo de Artesanos, pero aquí se está cambiando Messi: se pone la 10, agarra la Copa, la pelota y al final la máscara. Así llega por primera vez a los estudios de latucumana.
-¿Cómo estás, Leo? ¿Todo bien?
-Todo bien. Todo bien.
Habla poco El Messi. Como el original.
-¿Cómo estás para para estos días previos al Mundial? ¿Cómo te sentís?
-Bien, tranquilo, esperando los partidos.
-¿Estás preparado para ganar la Cuarta?
-Quiero ganar la segunda copa seguida y retirarme.
Panadero, tortillero, facturero, horneador en horno rotativo, trabajó cuatro años en Villecco y cinco años en la panadería de Enrique. Fue sereno en un taller de máquinas agrícola y en la Feria de Artesanos donde ahora termina de sopar justo una tortilla, toma aire y vuelve a meterse en el personaje que camina por la peatonal Congreso hasta la Crisóstomo Álvarez, después por la 9 de Julio, dobla por la 24 de Septiembre y engancha para la San Martín. Es el ritual de todos los Messi, El Messi.
-¿Cómo reacciona la gente cuando te ve en las calles?
-La reacción es muy buena. Los chicos se acercan, compartimos una foto, nos saludamos, todo bien. Los chicos sobre todo son los que más se sorprenden cuando ven la copa.
-¿Ya lo hiciste el Mundial pasado?
-Sí, sí, sí. Soy la cábala.
El fotógrafo tucumano Gastón Hansen nos acompaña por las calles de Tucumán. Sin máscara, en blanco y negro retrata a Ángel Rodolfo Herrera. Con máscara, registra en color la transición de El Messi. “Gastón está presente en nuestros estudios porque la presencia de Messi demanda otro tipo de logísticas. Es fotógrafo y llegó a nuestro diario a través del artista Sebastián Vaca, a quien también le mandamos un saludo”, dice Alfredo al aire y pregunta como al comienzo.
-Messi en Estados Unidos desayuna proteínas, palta, huevo frito, tocino, café, toda la historia. Pero hay un desayuno de campeones que es el que desayuna nuestro Lionel tucumano en el puesto de los feriantes. Contanos qué desayunaste hoy, Lio?
-Café con leche con tortillas. Con una mantequita encima.
El desayuno del Messi tucumano es frente al hotel Brisa donde lo saluda otro crack: Víctor Palomba, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos de Atlético Tucumán. A su lado, está Anita Apas, quien vende perfumes y bizcochuelos. En la otra cuadra, el verdulero Ramoncito. En la línea del fondo, Cacho Libros y el Negro Candela. Música de fondo: El Gaucho Lalo.
Todos rodean la Casa Histórica, todos forman parte del segmento Oficios, una sección con la misión de difundir lo que hacen los laburantes de nuestra provincia, como la Maby de la Muñecas, el Negro Alberto que lustra zapatos, Rolo el nuevo señor de los cubanitos, la Eli de las flores, la clase trabajadora que todos los días se levanta al alba para enfrentar a la vida y gritarle un gol cuando llega la noche.
Dice Ángel, el trabajador tucumano que todas las mañanas se viene desde Tafí Viejo en el 130 para ponerse en la piel de Messi: “Está un poco complicada la situación. Desde fin del año pasado vengo desarrollando varios trabajos, pero está complicado. No se toma una persona por un día completo, sino medio día. Y hay veces que a uno no lo llaman o, si nos llaman, nos llama dos veces por semana para trabajar. Y eso es muy complicado”.
Mientras espera un trabajo fijo, El Messi tucumano se saca fotos con grandes y chicos: “Cada foto cuesta 2 mil pesos y está la promoción de 3 fotos por 5 mil pesos”, cierra El Messi, a quien se le puede abonar en efectivo o alias de Mercado Pago dinafari90. “Está un poquito pesado todavía porque la gente no cobró, pero a medida que se acerque el Mundial va a ir mejorando. Yo voy a andar por todos lados. Y ojalá que todos terminemos juntos en la Plaza Independencia. Otra vez”.










