En Buenos Aires, Jaldo encabezó el reclamo por la "Zona Cálida" en una tensa cumbre del Norte Grande con Diego Santilli
El gobernador de Tucumán lideró el pedido de los diez mandatarios regionales para obtener subsidios eléctricos equitativos a los del gas en el sur. Mientras la Casa Rosada busca acelerar la eliminación de las PASO, las provincias exigieron soluciones urgentes para rutas, energía y el abastecimiento de gas.
Foto Secretaría de Comunicación.-
En un encuentro que dejó en evidencia un marcado choque de prioridades, los diez gobernadores del Norte Grande se reunieron este martes con el ministro del Interior, Diego Santilli, en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Si bien el Gobierno nacional intentó centrar la discusión en la reforma electoral, el bloque regional impuso una agenda marcada por la crisis de infraestructura y las asimetrías tarifarias, con el tucumano Osvaldo Jaldo como una de las voces más firmes.
Durante la jornada, Jaldo centró su intervención en la implementación de un régimen de "Zona Cálida" para compensar los altos costos de la electricidad en el norte argentino. El mandatario tucumano fue contundente al trazar un paralelismo con los beneficios que reciben las provincias del sur: "Así como existe un subsidio para el gas en la Zona Fría, nosotros pedimos que se subsidie la energía eléctrica en las provincias del Norte".
Para Jaldo, se trata de una cuestión de justicia federal básica ante las inclemencias climáticas de la región. “Si en el sur se calefaccionan con gas subsidiado, queremos que en el norte podamos refrigerarnos con una energía compensada y subsidiada”, reclamó ante la mirada de Santilli. Este pedido busca que el Gobierno nacional cumpla con una de las promesas de compensación que surgieron durante el debate legislativo de los cambios en la zona fría.
El planteo de Jaldo fue respaldado por un bloque que se mostró abroquelado en sus necesidades estructurales. Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, advirtió que el estado de las rutas nacionales “no da para más” y exigió una solución inmediata para evitar que se siga perdiendo competitividad logística. Sáenz también expresó su preocupación por la parálisis en la reversión del Gasoducto Norte, señalando que es paradójico que el norte, que abasteció de gas al país por décadas, hoy sufra incertidumbre sobre el suministro invernal.
Por su parte, Raúl Jalil (Catamarca), en su rol de presidente pro témpore, destacó que el CFI funcionará como el canal técnico para elevar estos proyectos a la Nación. Sin embargo, la tensión política no estuvo ausente: el formoseño Gildo Insfrán se mostró como uno de los más vehementes en sus críticas a la gestión libertaria, mientras que Ricardo Quintela (La Rioja) denunció previamente que el Gobierno utiliza un "sistema prostitutivo" para comprar voluntades de mandatarios.
La reforma electoral vs. las urgencias federales
Mientras los gobernadores hablaban de energía y caminos, Diego Santilli insistió en la necesidad de eliminar las PASO, argumentando un costo de 250 millones de dólares y un agotamiento de la sociedad con los procesos electorales reiterados. “La gente no quiere votar tantas veces”, sostuvo el ministro al intentar sumar apoyos para la reforma que la Casa Rosada pretende tratar este mes.
La respuesta de los mandatarios fue gélida respecto al "apuro" electoral. Nuevamente, Sáenz actuó como vocero del malestar general al afirmar que, si bien entienden la urgencia del Ejecutivo, la reforma electoral “no creo que sean los problemas que la gente esté esperando que se resuelvan, sobre todo en el norte del país”.
A fines de abril, cuando el gobierno nacional instaló el tema en la agenda, Jaldo planteó que "las PASO son un sistema que viene, de alguna manera, a poner un orden dentro de los partidos políticos. Es una herramienta muy importante, porque en los partidos políticos no todos pensamos igual en diferentes situaciones. Y esto es democracia, y dentro de los partidos tiene que haber democracia. Por eso tiene que haber un mecanismo que nos permita un ordenamiento dentro de cada espacio político". El eje central de su propuesta consiste en que cada partido político asuma el costo de sus propias primarias, sin aporte alguno del Estado.
Por esos días, el mandatario tucumano también subrayó que el alcance de las PASO se limita exclusivamente al ámbito nacional. Al respecto, precisó: "Hay que explicarle a la comunidad que las PASO son únicamente para las elecciones nacionales, donde se elige presidente, senadores nacionales y diputados nacionales. Nada tiene que ver las elecciones provinciales con esas PASO que hoy están en cuestión y que hoy ya están en el Senado de la Nación como proyecto de ley".
La cumbre, de la que también participaron los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones) y Elías Suárez (Santiago del Estero), finalizó con el compromiso de institucionalizar el diálogo a través del CFI. No obstante, la posición de Jaldo y sus pares quedó clara: el Norte Grande no acompañará agendas políticas si no hay respuestas concretas para la "Hoja de Ruta" de desarrollo que incluye energía, logística y, fundamentalmente, alivio tarifario para los ciudadanos de la región.








