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"Hay cosas que ni siquiera se pueden describir": los detalles del horror en Tucumán

SOCIEDAD VIOLENTA

Tres detenidos comenzaron a ser juzgados por el crimen de un interno ocurrido en la comisaría de Los Pocitos. La víctima habría sido golpeada, arrastrada hasta una letrina y sometida a una salvaje sesión de torturas dentro de una celda superpoblada.

Foto: X





Tres detenidos comenzaron a ser juzgados por el crimen de un interno ocurrido en la comisaría de Los Pocitos y se revelaron detalles del horror vivido por la víctima, quien habría sido golpeada, arrastrada hasta una letrina y sometida a una salvaje sesión de torturas dentro de una celda superpoblada: "Hay cosas que no se pueden describir", coincidieron los testigos.

"El horror que salió a la luz desde un calabozo de la comisaría de Los Pocitos volvió a estremecer a Tucumán. Tres presos comenzaron a ser juzgados acusados de haber torturado y asesinado a un compañero de celda en un hecho de extrema violencia ocurrido hace poco más de un año dentro de una dependencia policial", reveló el sitio Noticias del Interior.

"Los imputados son Juan Marcelo Luna, Jesús Huasi Biza y Nelson Emanuel Jerez, quienes llegaron al debate oral acusados por lesiones leves y homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. De ser hallados culpables, podrían recibir prisión perpetua. Según la acusación expuesta durante la primera audiencia, el hecho ocurrió el 30 de abril de 2025 en uno de los calabozos de la dependencia, donde convivían 44 detenidos en un espacio reducido de apenas cuatro metros por cuatro", detalló.

"La reconstrucción del caso sostiene que todo comenzó cuando desaparecieron unas pastillas psicotrópicas que los acusados utilizaban para drogarse. En medio de la tensión, señalaron primero a otro interno, Gastón Alberto Frías, a quien golpearon y sometieron a un castigo humillante: mientras dos de ellos lo inmovilizaban, uno le tatuó en la espalda la palabra “rata” con una máquina casera y realizó dibujos ofensivos sobre su cuerpo", especificó el medio de comunicación dirigido por el periodista Carlos Rosznercki.

"Sin embargo, poco después dirigieron las agresiones hacia Víctor Hugo Herrera, quien —según la acusación— se encontraba profundamente dormido y bajo efectos de psicofármacos, en un estado de absoluta indefensión. De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, los tres detenidos lo arrastraron hasta la letrina del calabozo y allí comenzó una brutal secuencia de torturas que habría durado cerca de dos horas", reveló.

"Durante ese tiempo, Herrera habría recibido golpes de distinta intensidad, agresiones degradantes y descargas eléctricas en sus partes íntimas mediante cables pelados que estaban dentro de la celda. Otros internos declararon que escucharon gritos y pedidos desesperados de auxilio, mientras la situación se desarrollaba dentro del pabellón. La asistencia llegó recién cerca de las 11 de la mañana, cuando otros presos reclamaron la intervención policial. Herrera fue trasladado de urgencia al Hospital Padilla, pero murió al día siguiente como consecuencia de las graves lesiones sufridas", agregó.

"Los abogados que representan a la familia de la víctima calificaron el caso como uno de los episodios “más aberrantes” registrados dentro del sistema carcelario tucumano y sostuvieron que la víctima fue atacada cuando no tenía posibilidad alguna de defenderse. Por su parte, las defensas de los acusados rechazaron los cargos y pidieron la absolución. Entre sus argumentos, remarcaron que en el calabozo había más de 40 detenidos y cuestionaron que los custodios no hayan advertido lo que ocurría durante varias horas", concluyó.

El juicio continuará en los próximos días con la declaración de testigos y la incorporación de nuevas pruebas antes de que el tribunal dicte sentencia.